Tailypo es una criatura del folclore de
América del Norte, sobre todo en los Apalaches. También conocido como
Taileybones, Tailbones, Taily Po, Tally Po, Taileypo, Tailey Po and
Tailipoe.
Generalmente se describe al tailypo como un animal del tamaño de un
perro. Dependiendo de la cultura nativa del narrador, se dice que el
Tailypo tiene los ojos de color amarillo o rojo, destacando de él sus
largas orejas y una cola larga. En algunas versiones del cuento popular,
el Tailypo tiene orejas peludas similares a los de un gato montés. La
criatura está cubierta de pelo negro o marrón oscuro y como sólo aparece
por la noche, es aún más difícil de ver.
Aunque pueda que careza de inteligencia, el Tailypo puede hablar,
repitiendo siempre la misma frase, exigiendo que le devuelvan su cola,
que en inglés vendría a ser:
"Taily-po, Taily-po... all I want is my Taily-po..."
La historia que involucra a esta criatura casi siempre ocurre de noche,
en una zona rural boscosa. Los hechos se producen en una cabaña en
ruinas en medio del bosque, donde un ermitaño y sus tres perros viven.
Durante malos tiempos en los que el hambre se cebaba con ellos, el
hombre se vio obligado a buscar algo de comida por la noche y se las
arregló para cazar una pequeña liebre que comparte con sus perros. El
pequeño animal obviamente no pudo saciar su hambre, por lo que el hombre
volvió a salir en busca de comida y descubrió un ser extraño con los
ojos brillantes y una larga cola. El ermitaño cortó rápidamente la cola
y, gritando, la criatura se escapó en la oscuridad. El ermitaño se llevó
la cola y se la comió en un guiso.
Ya en la cama, al borde del sueño, un crujido y el ruido de unos
arañazos despiertan al hombre. Incorporándose, el ermitaño vio los
brillantes ojos del Tailypo a los pies de su cama, mirándole
perturbadamente. Con una voz de otro mundo, la criatura le exigió la
devolución de su cola ("tailypo"). Aterrorizado, el hombre llamó a sus
perros, que acudieron inmediatamente en su ayuda, persiguiendo a la
bestia por la noche.
Tras perseguir a la criatura por el bosque sólo dos de los perros
vuelven, pero falta uno. El hombre trata de dormir, pero el Tailypo
vuelve pronto, insistiendo con más fuerza que le devuelva su cola. De
nuevo el hombre llama a sus sabuesos y tras perseguirlo de nuevo sólo
vuelve uno de ellos. Incapaz de dormir, el hombre agarra su arma (por lo
general un hacha o escopeta) y espera al amanecer con el último perro
que le queda cerca de él. Cuando el Tailypo aparece por tercera vez, el
hombre vuelve a enviar al perro para que ataque al Tailypo. Como era de
esperar, el perro persigue a la criatura y no vuelve.
El hombre, ahora sin la protección de sus perros, se encoge bajo sus
sábanas, rezando por la llegada del amanecer. Horas antes de la llegada
del día, el hombre oye un crujido familiar, teniendo la esperanza de que
sea uno de sus perros. Por desgracia, el hombre estaba siendo acechado
por el Tailypo, y esta vez estaba indefenso al dejar caer su arma por el
miedo. La bestia estaba ahora cara a cara con el hombre, exigiendo una
vez más el regreso de su cola.
El hombre, asustado hasta la muerte, encontró el suficiente valor para
empujar a la criatura y gritar: "¡Yo no tengo tu cola!", con la
esperanza de que la criatura se fuera. Sin embargo, la criatura, más
furiosa que antes le gritó: "¡SÍ LA TIENES! ¡SÍ LA TIENES!", saltó sobre
la cama y mutiló brutalmente al hombre, destruyendo después toda la
cabaña.
En versiones menos violentas se dice que el Tailypo se limitó a amenazar
al hombre con que si no le devolvía su cola le atacaría con tal
violencia que al amanecer sólo quedaría en pie la chimenea de la cabaña.
Durante las noches más oscuras, se puede ser oír a esta criatura
susurrando, pidiendo de vuelta su cola. Otra versión de la folclorista
S.E. Schlosser se limita a decir que nunca se volvió a ver al ermitaño y
que ahora el Tailypo susurra: "¡Ya tengo mi cola!".
One less common version takes place in a small city in the Southern
United States and is about a young boy (usually named Kenny Ray). In
this version, the creature comes through the boy's window and sheds his
tail, instead of it getting chopped off or shot.
Una versión menos común toma lugar en una pequeña ciudad al sur de los
Estados Unidos en la que el protagonista es un joven chico, normalmente
llamado Kenny Ray. En esta versión, la criatura entra por la ventana en
la habitación del chico y se le cae la cola, sin necesidad de que se la
corte o robe.
Necesitado de dinero, el niño vendió la cola en lugar de comérsela. Esa
noche el Tailypo regresó pidiendo de vuelta su cola, pero el chico gritó
que él no la tenía y espantó al animal, que salió huyendo, a diferencia
de la historia del leñador, en la que lo mata.
Hoy os traemos un Diablo, el de Jersey, una supuesta criatura mítica
de los pinares de Nueva Jersey, que merodea por Nueva Jersey y las
áreas circundantes durante los últimos casi 300 años. Esta entidad ha
sido vista por más de 2.000 testigos. Cuenta en su historia con pueblos
aterrorizados, cierre de fábricas y escuelas, sin embargo, muchas
personas creen que el diablo de Jersey es una leyenda, un animal mítico,
que se originó en el folklore de los New Jersey Pine Barrens. ¿Mito o
Leyenda? ¿Fantasía o Realidad? ¿Esconde esta historia, algo más que no
quieren que sepamos? ¿O es realmente una mítica criatura?…..
Descúbrelo y diviértete con su lectura no te dejara indiferente.
Elena G.
Un monstruo mítico que existe entre el mundo de la verdad y las
leyendas, sus avistamientos se han reportado en el sur de Nueva Jersey
por más de dos siglos. Muchos son los misterios e historias que rodean
el origen de esta criatura, pues a pesar de no existir pruebas de su
existencia personajes ilustres como el hermano de Bonaparte quien fue
rey de España aseguraron haber tenido un encuentro con esta criatura
mitad dragón nacida como humano.
El origen de la leyenda del demonio de Jersey es como una tela de
araña, muchos son los hilos que lo forman. Leyendas diferentes ponen la
fecha de nacimiento en 1735, 1778, 1850, 1855 y 1857. La historia más
conocida sobre su origen se remonta al folclore de los Nativos
Americanos, de la tribu Lenni Lenape quienes llamaban al área de Pine
Barrens como “Popuessing” palabra que significa “el lugar de los
dragones”. Sin embargo la leyenda más aceptada por los habitantes de
Nueva Jersey pertenece a la madre Leeds, el relato habla sobre los doce
hijos de la madre Leeds, tras dar a luz a su doceavo hijo ella dijo: “Si
tengo otro más sería el diablo”.
En 1735 Leeds estaba dando a luz durante una tormentosa noche,
alrededor de ella, sus amigos la observaban, supuestamente la madre
Leeds era una bruja y el padre del niño era el mismo Diablo. El niño
nació sin complicaciones, pero después su forma cambió, el cuerpo normal
del bebe se transformó en una criatura con pezuñas, su cabeza se alargó
hasta parecerse a la de un caballo, de su espalda brotaron alas
similares a la de un murciélago y finalmente una cola bifurcada apareció
en su parte trasera.
La criatura dejó de llorar para empezar a gruñir y gritar, el demonio
recién nacido mató a la matrona que le ayudó a venir a este mundo y
escapó por la chimenea, permaneció volando en círculos alrededor de la
aldea y se dirigió hacia los pinos.
En 1740, residentes temerosos le pidieron al ministro local que
exorcice a la criatura, tras el ritual los rumores que circularon decían
que el exorcismo duraría por un siglo, pero el demonio de Jersey
regresó a Pine Barrens por lo menos en dos ocasiones antes de que los
cien años se cumplieran. A partir de 1890 las apariciones del demonio de
Jersey se volvieron más frecuentes.
La madre Leeds fue identificada en la vida real como Deborah Leeds,
quien era la esposa de Japhet Leeds, esta identificación ganó
credibilidad por el hecho que Japhet nombró a todos sus doce hijos en el
testamento que escribió en 1736. Esta información era compatible con la
leyenda de que el demonio de Jersey era el décimo tercer hijo de
Deborah y Japhet.
Otra historia apunta a que la criatura data de la Guerra de
Independencia Estadounidense; cuando una joven mujer de Leeds Point se
enamoró de un soldado británico. La gente la maldijo por traidora,
ocasionando que el hijo que tuvo con dicho soldado naciera con la forma
de un demonio.
Las versiones cambian dependiendo del lugar y el narrador. En algunas
se dice que era el sexto, octavo, décimo o tercer hijo de un
matrimonio; en otras que se trata de un hombre deforme e inclusive que
la madre del niño era una bruja.
Un investigador del colegio Coppin State, de Baltimore; dio con
indicios de que un “demonio” es mencionado en escritos de la población
de Burlington en 1735; y que familias tanto de nombre Leeds como Shroud
efectivamente vivieron en Leeds Point, Nueva Jersey; en la época que
comenzaron los reportes sobre la existencia del monstruo. La madre Leeds
por ejemplo, vivía frente a un hombre llamado Samuel Shrouds Sr..
Existen también otras teorías sobre el origen del demonio, se
considera como una creación de colonos británicos, quienes por vivir en
Pine Barrens, eran ignorados por el resto de habitantes, ya que este
sector era desolado y amenazador. Estas aisladas tierras se convirtieron
en un refugio natural para aquellos que deseaban permanecer escondidos,
como fugitivos, gente pagana, criminales. Estos individuos se unieron
en grupos y pronto se convirtieron en conocidos bandidos que recibieron
el nombre de “pineys”, más que ladrones eran vistos como idiotas
congénitos, el llamado monstruo de Jersey eran los “pineys” que vestían
pieles y partes de animales para infundir miedo en su territorio.
La leyenda del demonio de Jersey es alimentada por varios testimonios
de acreditados testigos que afirman haber visto a la criatura, desde la
época pre colonial hasta la actualidad, debido a que aún se reciben
reportes dentro del área de Nueva Jersey, sin embargo estas cada vez son
menos comunes.
De acuerdo a las personas que han visto al demonio, lo describen como
si tuviese el cuerpo de un canguro con alas de murciélago, patas de
cerdo y una cola bifurcada. Su cabeza es como la de un perro, pero su
cara es alargada como la de un caballo. El tamaño de la criatura depende
de su narrador, algunos dicen que mide 1’80 de estatura y otros de
cinco a seis metros, se dice que es invulnerable a las balas. Los
reportes de los testigos que lo han visto en varias ocasiones dicen que
tiene ojos rojos muy brillantes que pueden paralizar a una persona y que
en ocasiones ha emitido un fuerte chillido doloroso y perturbador.
Mientras la historia crecía, hombres adultos temían aventurarse en
las noches debido a que los rumores decían que el demonio se podía
llevar perros grandes, gacelas, gatos, pequeñas vacas y ocasionalmente
algún niño, quienes jamás era vueltos a ser vistos. Los desechos de los
animales si eran encontrados. También se decía que el demonio de Jersey
secaba la leche de las vacas por respirar cerca de ellas, o que mataba
los peces de un arroyo con su presencia lo cual amenazaba la vida de la
región entera.
En 1740 se le pidió al cura del pueblo que realizara un exorcismo
para alejar al demonio de la población, y aparentemente éste lo
mantendría lejos por cien años, pero antes que el tiempo de exilio se
cumpliera, fue avistado dos veces más.
COMODORO STEPHEN DECATUR JOSEPH BONAPARTE
La historia cuenta que el héroe naval, el Comodoro Stephen Decatur
visitó las fábricas de acero de Hanover en Pine Barren en 1800. Estaba
probando cañones en un campo abierto cuando vio a una criatura extraña
volando a través del cielo en dirección a los Pine Barrens. Decatur
ordenó que se le disparara, y el proyectil lastimó a la bestia, pero no
al grado de matarla, pues siguió volando hasta desaparecer sobre la copa
de los árboles.
Años después otro importante personaje se encontró con el demonio de
Jersey, el antiguo Rey de España y hermano de Napoleón, Joseph Bonaparte
cazando en sus tierras a principios de 1800, poco tiempo de asentado.
El noble vivía bajo el nombre del Conde de Survilliers, pero los
americanos tendían a llamarlo Míster Bonaparte, quien en 1817 adquirió
el titulo para una propiedad de más de 1000 hectáreas cerca de
Bordentown en el rio de Delaware. Tras una cacería en Pine Barrens
persiguió al demonio de Jersey, cuando reportó el acontecimiento a las
autoridades, la leyenda de esta criatura ganó más credibilidad.
En 1840, tal como el ministro advirtió hace cien años, el demonio
regresó y atrás de él sembró terror en la región nuevamente. Varias
cabras y gallinas fueron devoradas por una criatura que de acuerdo a los
testigos; lanzaba gruñidos desgarradores y dejaba marcas extrañas en la
nieve, acechaba a niños que salían después del atardecer. Las personas
de toda la región del sur de Jersey cerraban sus puertas y ventanas,
también colgaban una linterna en el marco de sus puertas con la
esperanza de ahuyentar a la criatura. A partir de este año se reportaron
muchos ataques en los años siguientes, pero lo más sorprendente fue su
aparición en Haddonfield, Bridgeton, quienes experimentaron una serie de
apariciones entre 1859 y 1894. El Demonio fue visto llevándose
cualquier cosa que se moviera en los poblados alrededor de los Pine
Barrens; lo que indujo a un estado de pánico en la población, al grado
de que los pueblos quedaban desiertos al anochecer, pues nadie quería
ser capturado por la bestia. El demonio fue visto en ese tiempo por
George Saarosy, un hombre de negocios, fue la última vez que se le
observó antes del fin de siglo.
Delaware Enero de 1909, el demonio de Jersey ha regresado, dejó
huellas a lo largo del sur de Nueva Jersey y Filadelfia, nuevamente y
miles de personas han presenciado a la criatura y sus huellas, el
misterio y escepticismo se desvanece. El miedo es tan fuerte entre la
población que las escuelas cerraron y sus habitantes se negaban a salir
de sus casas por temor a encontrarse con la criatura.
La racha de avistamientos comenzó en Woodbury, New Jersey, cuando un
poblador observó a una gran criatura voladora cruzando una calle. En
Bristol, Pennsylvania, la criatura fue vista y escuchada al borde de un
canal de agua.
Las noches ahora son escalofriantes, y en una de ellas el oficial de
policía, James Sackville tras pasar por un callejón oscuro se percató
del monstruo mientras hacía su guardia nocturna, la criatura con alas
emitió un horrible grito. El miedo se apoderó de Sackville y desenfundó
su revólver, pero sus disparos no acertaron a la criatura mientras esta
abrió sus alas y se desvaneció en el cielo nocturno.
Un nuevo caso de
una figura notoria que avistó este monstruo legendario.
Una anécdota de ese mismo año es relatada por E.W. Minster un cartero
de Bristol, Pennsylvania, quien afirma haberse despertado alrededor de
las dos de la mañana por un extraño y sobrenatural sonido que provenía
del rio de Delaware, inquieto miró por su ventana y vio lo que él
describió como una gran grulla que mientras volaba emitía un curioso
brillo. La criatura tenía un cuello largo estirado hacia adelante
mientras volaba, delgadas alas y largas piernas traseras, esta
aberración hacía una extraña combinación de sonidos y silbidos para
después desaparecer en la oscuridad.
Las apariciones continuaron y el 19 de Enero de 1909, el Señor y la
Señora Evans se despertaron temprano en la mañana por el sonido de un
animal grande en el techo de su hogar. Los esposos lo describieron como
la cara de un perro collie y la cabeza de un caballo, tenía un cuello
largo, con grandes alas y patas traseras similares de la de una grulla
con pezuñas de caballo, también tenía dos pequeñas garras en la parte
superior de su torso. Y así como apareció de la nada, el demonio de
Jersey se desvaneció nuevamente. Se marcó una recompensa de $ 10.000
para quien lo capturara vivo para exhibirlo en el zoológico.
Antes del fin de mes, la histeria y el pánico se apoderaron del
estado. Las escuelas, fábricas y molinos cerraron, pues nadie se atrevía
a asistir, e inclusive los pobladores comenzaron a encerrarse en sus
casas durante el día. El oficial mercante de Blackwood dibujó un boceto
que coincidía con todos los miles de avistamientos reportados. La cabeza
alargada como la de un caballo es una de las descripciones más
repetidas de este inquietante animal legendario.
La criatura no regresó hasta 1927 cuando en una noche, un taxista
camino a Salem se detiene a cambiar un neumático, cuando terminó de
arreglarlo su auto se sacudió violentamente. Cuando levantó la vista
pudo ver una gigantesca y alada figura en el techo de su auto. El
taxista dejó sus herramientas, y tras subirse corriendo al coche condujo
a toda velocidad dejando el horror atrás, parando en la estación de
policía de Salem para reportar lo que había sucedido.
En 1961, el demonio de Jersey acechó a dos parejas que estaban
aparcadas en un auto en Pine Barrens. Las personas fueron interrumpidas
cuando escucharon un chillido fuera, cuando observaron por las ventanas
el techo del vehículo fue aplastado hacia adentro. Sin perder el tiempo
huyeron y al poco tiempo regresaron, pero nuevamente escucharon ese
chillido y vieron a una criatura volando por los árboles mientras se
rompían pedazos de madera en su vuelo.
En 1966, casi cuarenta animales en una granja fueron asesinados
misteriosamente en una noche, incluido un perro al que le arrancaron la
tráquea. En 1981, una joven pareja encontró al Demonio en Atsion Lake,
condado de Atlantic.
En Vineland en 1987, se encontró el cadáver de un pastor alemán, el
cuerpo había sido descuartizado como si hubiese estado en una explosión.
El pastor fue encontrado a casi 8 metros de la cadena a la cual había
sido enganchado, alrededor de lo que quedaba de él se encontraron
extraños rastros y pisadas que nadie supo identificar o seguir.
La identidad del Demonio de Jersey no ha sido confirmada, y existen
varias teorías sobre qué podría ser. La primera es que se trate de un
ave nativa de los Pine Barrens, posiblemente una grulla (hay una especie
viviendo en los Barrens que pesa 6 kilos, mide 1.20 de alto y tiene una
envergadura de casi un metro). Este animal es tímido y emite un grito
agudo que puede escucharse fácilmente a la distancia.
Esto podría explicar los sonidos que supuestamente emite el Demonio,
de acuerdo a las leyendas. Sin embargo, no explica porqué se describe al
monstruo como poseedor de una cabeza de caballo, alas de murciélago y
cola larga, características inexistentes en una grulla.
Un experto del museo Smithsonian cree que el Demonio podría ser una
especie desconocida de reptil, e inclusive un pterosaurio sobreviviente;
sin embargo, en el registro fósil no hay especies que concuerden con la
descripción dada por los testigos.
Un autor popular de libros en Estados Unidos insiste que el Demonio
sí era un niño deforme, que fue encerrado por la Madre Leeds en la casa,
y que eventualmente al crecer, escapó y comenzó a asaltar las granjas
locales en busca de comida. Esto sin embargo, no explica la longevidad
de la bestia y mucho menos los encuentros donde se le ha visto volando.
La teoría sobrenatural respecto a la existencia del monstruo dice que
el Demonio de Jersey bien podría ser una entidad similar al Gato
Demoniaco de D.C., un espectro que aparece en épocas previas a la guerra
y conflictos en suelo estadounidense. El Demonio fue visto en la época
previa al inicio de la Guerra Civil, también antes de la guerra entre
E.U.A y España, la Primera Guerra Mundial en 1939, y finalmente en la
noche del 6 de diciembre de 1941, la víspera previa al ataque de Pearl
Harbor. También se le vio en la época de la Guerra de Vietnam.
Benjamin Franklin reportó una historia sobre un juicio de brujas en
Mt. Holly, New Jersey; lo que podría relacionarse a la historia de que
la madre Leeds o la Sra. Shroud hayan sido brujas que dieron a luz a un
bebé infernal. Otro punto fuerte en la teoría del Demonio como un ser
sobrenatural es el del encuentro de Stephen Decatur con el monstruo;
pues de acuerdo al comodoro, le dio con una bala de cañón que ni
siquiera lo afectó.
Durante la histeria de 1909, un trabajador ferroviario vio al demonio
volar hacia los cables de un tranvía. Hubo una explosión que destrozó
las vías en ambas direcciones por espacio de 5 metros. No se encontró
ningún cuerpo y el Demonio fue visto después como si nada.
En 1957, el Departamento de Conservación encontró un cadáver
calcinado en un área de los Pine Barrens, el esqueleto parcial de una
criatura sin identificar, aún con plumas; lo que ha llevado a muchos
habitantes de la localidad a creer que el Demonio finalmente ha
desaparecido.
En 1993 un guardabosques llamado John Irwin conducía por la orilla
del rio Mullica en el sur de Nueva Jersey. El guardabosque se asustó
cuando su camino estaba bloqueado por el demonio de Jersey, el cual
describió como una criatura de 1’80 de alto cubierto por un pelaje
negro. Irwin comentó que él y la criatura se miraron por varios minutos
antes de que esta huyese por el bosque.
Uno de los encuentros más recientes con la criatura, de la que
todavía se tiene duda si es una leyenda o es un animal que no ha sido
identificado todavía, tuvo que ver con una madre y su hijo, que salían a
comprobar las luces navideñas. El hijo vio a la criatura mirándolos
desde el bosque aledaño a la casa, y esto le bastó para paralizarlo de
miedo. La madre tomó nota del comportamiento del niño, y juntos huyeron a
su casa, mientras la criatura los seguía a vuelo. Los dos lograrían
entrar, pero los constantes gruñidos y golpes que daba el Demonio de
Jersey a la casa y sobre el techo no les permitieron pegar el ojo
durante la noche, hasta que amaneció, y la mamá salió con el hijo para
comprobar lo ocurrido, quedando del ataque unas huellas en la nieve del
techo.
En el presente sólo se han producido avistamientos aislados del
demonio de Jersey, los cuales cada vez tienen menos frecuencia. Es ahora
en este periodo de carreteras pavimentadas, luces eléctricas y la
tecnología que ha llegado a la región que han espantado a la criatura
que por más de dos siglos y medio acechaba a sus habitantes, el demonio
fue obligado a esconderse lejos de la civilización. En estos tiempos
modernos la falta de pruebas sobre la existencia de esta criatura hace
creer que su creación es parte del folclore de Nueva Jersey. Pero si
simplemente fuera un mito, como se explica sus apariciones si los
testigos que confirmaron su presencia eran personas importantes y
respetables. Es probable entonces que el demonio de Jersey sea más que
una leyenda o tema cultural, puede que esté esperando ser encontrado en
alguna montaña lejana.
¿EL REGRESO DEL DIABLO DE JERSEY?
Un hombre de Nueva Jersey asegura haber visto al infame “demonio de Jersey” volando por los cielos de dicho estado.
Dave Black, de Little Egg Harbor Township, pudo tomar una fotografía
que envió al portal “New Jersey Local News (NJ.com)” en la que se
aprecia un animal con aspecto de cabra con alas y cuernos suspendido en
aire.
Según ha publicado el medio estadounidense “New Jersey Local News
(NJ.com)”, la noche del martes 06 de octubre, recibieron un correo
electrónico de un guardia de seguridad de Nueva Jersey afirmando haber
visto y fotografiado al elusivo y legendario diablo de Jersey. David
Blake se dirigía a su casa desde su trabajo en Atlantic City cuando vio
una extraña criatura alada corriendo entre los árboles junto a la
carretera. Blake detalla el encuentro en su correo electrónico, diciendo
que no sabía qué tipo de animal era.
“Yo estaba conduciendo pasado el campo de golf en el municipio de
Galloway, en la Ruta 9, y tuve que mirar veces porque me pareció ver un
extraño animal”, explicó Blake en el correo electrónico. “Y por si eso
no fuera suficiente, entonces extendió sus alas y voló sobre el campo de
golf. O mi mente me estaba jugando una mala pasada o acaba de ver al
diablo de Jersey. Entonces se me ocurrió enviar la fotografía para
compartirla. Yo no quiero nada a cambio, sólo quiero que otra persona
explique lo que vi de una manera más racional.”
Debido a que en la actualidad es muy fácil editar cualquier imagen
que muestra míticas criaturas mediante Photoshop, los periodistas
del “NJ.com” preguntaron a Blake si este era el caso. El guardia de
seguridad insistió en que él no había editado la imagen y que les había
enviado la original.
“Sí, juro que no es Photoshop ni nada parecido”, aseguró Blake. “La
gente ha dicho que es falso, pero no lo es. Solo quiero buscar una
explicación para lo que vi.”
Incluso el propio Blake intentó encontrar una explicación lógica y
racional, sugiriendo que tal vez había visto solo dos animales
diferentes y la imagen era sólo una ilusión óptica.
“Sé que en ocasiones la mente juega malas pasadas”, dijo Blake. “Un
amigo me sugirió que tal vez era un animal corriendo y una lechuza lo
agarró, por lo que la foto es una combinación de ellos. Aunque mi
instinto no me dice eso, pero no sé explicarlo de otra manera. Creo que
vi a un gran mamífero volador del tamaño aproximado de un ciervo.”
Poco después de que “NJ.com” publicara la nueva fotografía sobre el
supuesto diablo de Jersey, las redes sociales se convirtieron en un
verdadero hervidero para explicar la misteriosa criatura que se puede
ver en la imagen. Como siempre, los escépticos aseguran que es un engaño
bien elaborado y los creyentes en la leyenda están convencidos de
que se trata realmente del diablo de Jersey.
Pero al parecer a “alguien” no le ha gustado la difusión de esta
imagen y el hecho de que Blake fuera tan convincente en su declaración.
Por lo que “NJ.com”, decidió publicar un video que muestra a una
supuesta criatura alada con la única intención de ridiculizar el
avistamiento de Blake. Incluso Yahoo News anima a sus lectores a no
creer esta nueva fotografía.
¿Por qué tanto interés en desacreditar una imagen que muestra una
criatura como otras tantas? ¿La fotografía de Blake muestra al verdadero
diablo de Jersey? ¿Es un negocio demasiado bien montado, para perderlo?
¿Qué piensas sobre este avistamiento?