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viernes, 5 de junio de 2020

El Wendigo: Criatura de los Bosques que Devora Seres Humanos

Portada-Representación artística de un Wendigo. Origen: creepypasta.wikia.com
El Wendigo, también conocido como Windigo y Windego, siendo el plural de la palabra Wendigoag, es una criatura que puede hallarse en las leyendas de los nativos americanos, en especial entre los pueblos algonquinos. Estos pueblos se encuentran entre los más extendidos y numerosos de los grupos nativos americanos de Norteamérica, y vivieron en el pasado a lo largo de toda la costa atlántica y la región de los Grandes Lagos. No obstante, en las leyendas de otras tribus nativas americanas también se encuentran criaturas similares al Wendigo, como por ejemplo en las leyendas de los iroqueses, vecinos de los algonquinos. Entre estos pueblos, una criatura conocida como Stonecoat, (‘Piel de Piedra’) presenta algunas similitudes con el Wendigo.

El hambre insaciable del Wendigo

Traducido a grandes rasgos, la palabra ‘Wendigo’ significa ‘espíritu maléfico que devora humanos’. Otra traducción, que al parecer llevó a cabo un explorador alemán en torno al año 1860, equipara la palabra ‘Wendigo’ con ‘caníbal’. Se dice de los Wendigoag que sienten un hambre insaciable por la carne humana: por mucha que coman, siguen hambrientos.


Wendigo - Wikipedia, la enciclopedia libre
Esta hambre se refleja en su aspecto, que, según algunos es de una delgadez extrema. A pesar de su físico demacrado, se ha descrito a los Wendigoag como gigantes que medirían unos 4,5 metros (14,8 pies) de altura. Aunque hay ligeras variaciones entre la descripción física de esta criatura de unos pueblos algonquinos a otros, en general están de acuerdo en que los Wendigoag tienen ojos resplandecientes, grandes y afilados colmillos amarillentos y largas lenguas. De la mayor parte de Wendigoag se dice que tienen la piel amarillenta y cetrina, aunque otros afirman que están cubiertos de un pelo enmarañado o tienen la piel putrefacta.
Ilustración de un Wendigo (creepypasta.wikia.com)
Ilustración de un Wendigo (creepypasta.wikia.com)
Cuentan las leyendas que los Wendigoag fueron seres humanos en el pasado. Según la versión más popular del mito, un Wendigo se forma en el momento en el que un ser humano recurre al canibalismo, incluso cuando lo hace para poder sobrevivir. Cuando una persona consume la carne de otro ser humano, se cree que él o ella es poseído/a por espíritus maléficos y se transforma en un Wendigo.

Pactos con el Diablo y dónde encontrar a un Wendigo

En otra versión del relato, se cuenta que el primer Wendigo fue un guerrero que hizo un pacto con el Diablo. A fin de salvar a su tribu, entregó su alma, transformándose de este modo en un Wendigo. Cuando llegó la paz, la tribu ya no tenía necesidad de una criatura terrorífica como el Wendigo, por lo que el guerrero fue expulsado de su tribu y condenado a vivir apartado del mundo


Algunos creen que el ser humano continúa residiendo en el interior del Wendigo, más concretamente donde debería estar su corazón. Este ser humano se encuentra atrapado, y la única forma de matar a un Wendigo es matando también al humano que hay en su interior. Ciertas leyendas aseguran que una persona atrapada en el interior de la criatura puede ser rescatada con éxito; no obstante, en la mayoría de los casos, la muerte es la única forma de liberar a un ser humano del Wendigo que le poseyó.
  
Wendigo raptando a una mujer (estonoestodoamigos.blogspot.com)
Se cree que los Wendigoag vagan por los bosques en los que habitaban los algonquinos, y se rumorea asimismo que aquellos humanos que habitaban en el interior del bosque y desaparecieron a lo largo de los años fueron devorados por estas criaturas. Se han comunicado muchos testimonios de avistamientos del Wendigo históricamente, no solo por parte de nativos americanos, sino también por colonos blancos.
Por ejemplo, entre finales del siglo XIX y los años 20, se cuenta que el Wendigo aparecía cerca de un pueblo llamado Roseau, al norte de Minnesota. Se llegó a decir entonces que cada vez que había un avistamiento de esta criatura, alguien moría inesperadamente. Los avistamientos, no obstante, cesaron finalmente, y todo volvió a la normalidad.

Nativa americana luchando con un Wendigo. (Frank Victoria / cupick.com)
Nativa americana luchando con un Wendigo. (Frank Victoria / cupick.com)
Entre los Cree hay una danza tradicional denominada ‘Wihtikokansimoowin’, o ‘danza del Wendigo’. En ella, el temible Wendigo es representado satíricamente por los bailarines. Además de satirizar al Wendigo, algunos nativos americanos llegan incluso a convertirse en ‘cazadores de Wendigos’.
A principios del siglo XX, un anciano Cree de 87 años conocido como Jack Fiddler fue llevado a juicio por el asesinato de una mujer Cree. Aunque se declaró culpable del crimen, se defendió diciendo que la mujer estaba a punto de transformarse en un Wendigo, ya que había sido poseída por un espíritu maligno. Por esta razón, se vio obligado a matarla antes de que ella asesinara a otros miembros de la tribu. Además de a esta mujer, Fiddler afirmó haber dado muerte al menos a otros 13 Wendigoag a lo largo de su vida.
A continuación, un vídeo en el que se observa el supuesto avistamiento de un Wendigo (llamado en el vídeo ‘Rake’). Aviso: Este vídeo puede herir la sensibilidad de los espectadores:


lunes, 7 de diciembre de 2015

Tailypo



Tailypo es una criatura del folclore de América del Norte, sobre todo en los Apalaches. También conocido como Taileybones, Tailbones, Taily Po, Tally Po, Taileypo, Tailey Po and Tailipoe. 
Generalmente se describe al tailypo como un animal del tamaño de un perro. Dependiendo de la cultura nativa del narrador, se dice que el Tailypo tiene los ojos de color amarillo o rojo, destacando de él sus largas orejas y una cola larga. En algunas versiones del cuento popular, el Tailypo tiene orejas peludas similares a los de un gato montés. La criatura está cubierta de pelo negro o marrón oscuro y como sólo aparece por la noche, es aún más difícil de ver.
Aunque pueda que careza de inteligencia, el Tailypo puede hablar, repitiendo siempre la misma frase, exigiendo que le devuelvan su cola, que en inglés vendría a ser:
"Taily-po, Taily-po... all I want is my Taily-po..."
La historia que involucra a esta criatura casi siempre ocurre de noche, en una zona rural boscosa. Los hechos se producen en una cabaña en ruinas en medio del bosque, donde un ermitaño y sus tres perros viven. 
Durante malos tiempos en los que el hambre se cebaba con ellos, el hombre se vio obligado a buscar algo de comida por la noche y se las arregló para cazar una pequeña liebre que comparte con sus perros. El pequeño animal obviamente no pudo saciar su hambre, por lo que el hombre volvió a salir en busca de comida y descubrió un ser extraño con los ojos brillantes y una larga cola. El ermitaño cortó rápidamente la cola y, gritando, la criatura se escapó en la oscuridad. El ermitaño se llevó la cola y se la comió en un guiso.
Ya en la cama, al borde del sueño, un crujido y el ruido de unos arañazos despiertan al hombre. Incorporándose, el ermitaño vio los brillantes ojos del Tailypo a los pies de su cama, mirándole perturbadamente. Con una voz de otro mundo, la criatura le exigió la devolución de su cola ("tailypo"). Aterrorizado, el hombre llamó a sus perros, que acudieron inmediatamente en su ayuda, persiguiendo a la bestia por la noche.

Tras perseguir a la criatura por el bosque sólo dos de los perros vuelven, pero falta uno. El hombre trata de dormir, pero el Tailypo vuelve pronto, insistiendo con más fuerza que le devuelva su cola. De nuevo el hombre llama a sus sabuesos y tras perseguirlo de nuevo sólo vuelve uno de ellos. Incapaz de dormir, el hombre agarra su arma (por lo general un hacha o escopeta) y espera al amanecer con el último perro que le queda cerca de él. Cuando el Tailypo aparece por tercera vez, el hombre vuelve a enviar al perro para que ataque al Tailypo. Como era de esperar, el perro persigue a la criatura y no vuelve.

El hombre, ahora sin la protección de sus perros, se encoge bajo sus sábanas, rezando por la llegada del amanecer. Horas antes de la llegada del día, el hombre oye un crujido familiar, teniendo la esperanza de que sea uno de sus perros. Por desgracia, el hombre estaba siendo acechado por el Tailypo, y esta vez estaba indefenso al dejar caer su arma por el miedo. La bestia estaba ahora cara a cara con el hombre, exigiendo una vez más el regreso de su cola.

El hombre, asustado hasta la muerte, encontró el suficiente valor para empujar a la criatura y gritar: "¡Yo no tengo tu cola!", con la esperanza de que la criatura se fuera. Sin embargo, la criatura, más furiosa que antes le gritó: "¡SÍ LA TIENES! ¡SÍ LA TIENES!", saltó sobre la cama y mutiló brutalmente al hombre, destruyendo después toda la cabaña.

En versiones menos violentas se dice que el Tailypo se limitó a amenazar al hombre con que si no le devolvía su cola le atacaría con tal violencia que al amanecer sólo quedaría en pie la chimenea de la cabaña.

Durante las noches más oscuras, se puede ser oír a esta criatura susurrando, pidiendo de vuelta su cola. Otra versión de la folclorista S.E. Schlosser se limita a decir que nunca se volvió a ver al ermitaño y que ahora el Tailypo susurra: "¡Ya tengo mi cola!".

One less common version takes place in a small city in the Southern United States and is about a young boy (usually named Kenny Ray). In this version, the creature comes through the boy's window and sheds his tail, instead of it getting chopped off or shot.

Una versión menos común toma lugar en una pequeña ciudad al sur de los Estados Unidos en la que el protagonista es un joven chico, normalmente llamado Kenny Ray. En esta versión, la criatura entra por la ventana en la habitación del chico y se le cae la cola, sin necesidad de que se la corte o robe.

Necesitado de dinero, el niño vendió la cola en lugar de comérsela. Esa noche el Tailypo regresó pidiendo de vuelta su cola, pero el chico gritó que él no la tenía y espantó al animal, que salió huyendo, a diferencia de la historia del leñador, en la que lo mata.