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viernes, 19 de julio de 2019

Hela, Diosa de la Muerte

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Hela fue la menor de los tres hijos que Angrboda tuvo con Loki, además de Fenrir y Jörmungandr. La mitad derecha de su cuerpo era realmente hermosa, pero la mitad izquierda de éste era igual a la de un cadáver en putrefacción y de ella despedía un olor nauseabundo. Cuando Odín y los otros dioses vieron por primera vez a Hela, quedaron tan espantados que la confinaron al más profundo y oscuro de los mundos: Helheim. Allí, para poco consuelo de Hela, fue nombrada soberana de los muertos.

Helheim está rodeado de una muralla en la que se abren varias puertas y en su imperio corren ríos sombríos. Una de esas corrientes de agua se llama Slid. Ésta nace en el este, fluye hacia el oeste a través de valles infectados de veneno y está llena de barro y espadas. Un perro, Garm, vigila la entrada de una de sus cavernas, Gnipapellir.


Helheim está rodeado además por el río Gjöll, que sólo puede cruzarse por Gjallarbru, el puente "cubierto de oro reluciente", y que sin embargo pende de un sólo cabello, con el permiso de Modgud, la giganta virgen con aspecto de esqueleto. El camino hacia Helheim es tan largo que Hermod necesitó nueve días para cruzarlo, y horrible pues encadena al hombre moribundo con sólidas ligaduras que no pueden ser rotas, mientras la angustia roe su corazón y las sirvientes de Hela vienen cada noche a invitarlo. Ante los ojos del hombre moribundo se despliega una oscura y horrible región de brumas; ve que el sol, el puro astro del día, se desvanece y desaparece, y oye que los goznes de Valgriud, la puerta de Helheim, crujen y ésta se abre para recibirlo. Las puertas de Hela están custodiadas por muchos otros gigantes, como Hrimgrimir, el "envuelto en escarcha".


Resultado de imagen de hela mitologiaLa compañía de Hela es grande, pero tiene una morada lo bastante grande para todos; su imperio se extiende a lo lejos, sus palacios son prodigiosamente altos y tienen grandes puertas. Naturalmente su morada está hecha de sombras, pero tiene la apariencia de la realidad. Los que morían de enfermedad o de vejez, lo que los vikingos llaman "muerte de paja", porque las camas de los moribundos están hechas generalmente de ese material, son enviados a Hela, al Helheim. Pero también parece que acuden otros, buenos o malos; pues se sabe que Balder acudió a Hel cuando fue asesinado por Hodr. Ella no puede recibir a aquellos ahogados en el mar ya que pertenecen a la diosa Ran, por lo tanto sólo obtiene los muertos en tierra firme. Las mujeres nobles tampoco van a Hela, ya que son acogidas por Freyja luego de su muerte, mientras que las vírgenes moran con Gefjun.

A pesar de que los inocentes son tratados amablemente por Hela, y disfrutan de un estado de dicha, no hay que sorprenderse de que los vikingos se encojan de miedo ante la idea de tener que visitar su morada. En su lugar, los hombres prefieren atravesarse con sus propias lanzas, arrojarse por un precipicio o ser quemados vivos; las mujeres no se acobardan de realizar actos igualmente heroicos. En el extremo de su dolor, no dudan en lanzarse desde un peñasco o caer sobre las espadas que les son entregadas como regalo en su boda, para que sus cuerpos sean luego cremados por sus seres queridos y sus espíritus sean liberados para unirse a sus esposos en los brillantes salones de los dioses. 

El palacio de Hela se llama Eliud ("la miseria"), rodeado de numerosas y tupidas rejas, hasta cuya puerta, Falanda Forad ("el principio"), crece una de las raíces del fresno Yggdrasil. El vestíbulo del palacio se llama Bilkanda ("la maldición"). El lecho donde Hela se recuesta es Keur ("el insomnio"), su mesa es Hungour ("el hambre"), sus criadas son Ganglate ("el retraso") y Gangleura ("la pereza"), su cuchillo es Sultin ("la sed"). 

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Hela ocasionalmente deja su morada para recorrer la tierra sobre el lomo de su caballo blanco de tres patas, Helhest. En tiempos de hambruna o de peste, si una parte de los habitantes de la región logra sobrevivir, los vikingos dicen que Hela utilizó un rastrillo. Cuando poblados enteros perecen, se dice que la diosa de la muerte utilizó una escoba. 

Pero afortunadamente para Hela, no siempre está sola. Durante los meses de verano, cuando el clima se vuelve demasiado cálido para su gusto, el dios Ullr reside junto a ella, quizás como su amante. Ullr es también el mejor amigo de Balder, ya que le acompaña durante estos meses en las profundidades de Helheim. Ambos se encuentran allí en el solsticio de verano, fecha de la muerte de Balder, que es cuando los días empiezan a hacerse más cortos, y el reinado de la luz (Balder) gradualmente se deja vencer por el poder de la oscuridad (Hodr).

Durante el Ragnarok, cuando el rojo gallo de Helheim dé la alarma, Hela saldrá de las oscuras profundidades de su reino, seguida de cerca por el gigantesco perro Garm y el dragón Níðhöggr. Ella será la encargada de liderar la legión de los muertos, que regresarán a la tierra para luchar contra las fuerzas de Odín desde el norte, en una nave que dirigirá sus velas hacia Vigrid, con Loki, ahora desatado, como timonel, y los horrorosos habitantes de Helheim como peso muerto.
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viernes, 30 de diciembre de 2016

.Renos navideños


Renos navideños
Los originales ocho renos proceden de 1807 del poema “A Visit From St Nicholas”. Posteriormente, el reno “Rodolfo” sería añadido a raíz de la publicación de Robert L. May Christmas story, en 1939. 



La idea de los ocho primeros renos habría surgido de una antigua leyenda de la mitología escandinava, sobre el dios Odín, quien montaba un caballo de ocho patas llamado “Sleipnir”. En sus orígenes, igualmente un caballo blanco nombrado Amerigo, era el encargado de llevar a San Nicolás y a unos ayudantes llamados Zwarte Piet (Pedro Carbonilla o, literalmente, “Pedro el Negro”). Tanto el caballo como “Black Peter”, posteriormente desaparecería de la tradición o se fusionarían.

MÁGICOS PERSONAJES
Los renos navideños permitirían repartir los regalos de Papá Noel en la noche que va del 24 al 25 de diciembre. Los encargados de su cuidado serían los “Duendes navideños”. El trineo mágico volador, sería tirado por nueve renos llamados “Donner” (Trueno), “Blitzen” (Relámpago o Rayo), “Vixen” (Bromista, Juguetón, Travieso), “Cupid” (Cupido), “Comet” (Cometa, Veloz), “Dasher” (Alegre, Brioso, Enérgico, Jactancioso, Presuntuoso o Vondín), “Dancer” (Bailarín, o Danzarín), y “Prancer” (Acróbata, Saltador, Saltarín o Pompón), y todos liderados por un reno con la nariz roja llamado “Rudolph” (Rodolfo) siendo el último reno en agregarse a la historia. Los nombres “Rudolph”, “Donner” y “Blitzen” serían de origen alemán, mientras que los nombres de los otros renos sería de origen inglés.

EL MÁS POPULAR
“Rodolfo” es el nombre de uno de los nueve renos que, según la mitología navideña, tiran el trineo con el cual Papá Noel viaja por el mundo repartiendo los regalos de la Navidad en la noche del 24 de diciembre. De los nueve renos, él es el último en unirse al trineo de Santa, pero también es el más popular por su particular nariz roja.
La historia cuenta sobre un joven reno que siempre fue mal visto y discriminado por su manada, la cual se burlaba de su extraña y chistosa nariz roja, que emitía luz propia porque era un foco que puso un hada. Esto fue así, hasta un día de Navidad en el que se había desatado una gran tormenta de nieve, que imposibilitaba que el trineo de Papá Noel, con sus tradicionales ocho renos, pudiera comenzar el viaje para repartir los regalos.
Así fue como Papá Noel conoció a “Rodolfo”, y lo puso al frente de los demás renos, para que con la potente luz de su nariz, los pudiera guiar en el difícil viaje. Desde ese momento, todas las Navidades, “Rodolfo” trabaja junto a Papá Noel, y es respetado y admirado por el resto de su manada.
“Rodolfo” es el héroe de la Navidad. Mientras que los ocho renos originales aparecen por primera vez en 1823 en el poema A Visit From St. Nicholas, la historia de “Rudolph” es añadida a raíz de la publicación de Robert L. May, Christmas story, en 1939. Desde sus comienzos, el personaje de “Rodolfo” fue muy popular y se convirtió en uno de los preferidos de los niños. Además, con los años, aparecieron diferentes producciones gráficas y televisivas sobre esta simpática criatura. También existe un villancico navideño muy popular que cuenta su vida, llamado “Rodolfo, el reno de la nariz roja”, cantado en diversos idiomas y por distintos intérpretes.
Mientras que “Los duendes” navideños o gnomos navideños son seres mitológicos descritos como un tipo de duende (hombres pequeños), pertenecientes a la mitología navideña occidental del siglo XX. Se dice que aparecen en las noches de Navidad cuando la Estrella Polar brilla en su máxima expresión, de la cual proceden. “Los Duendes” navideños son seres mágicos y bondadosos que visten trajes de colores, botas y gorritos con campanas. Los hay jóvenes y ancianos, pero en su mayoría son ancianos. Una serie de luces multicolores que atraviesan el cielo nocturno de las latitudes avisan su llegada. Serían los encargados de elaborar los regalos (principalmente juguetes), que Santa Claus repartiría a los niños buenos y obedientes.

El orden de los ocho renos tirando el trineo —detrás de “Rudolph”—, sería el siguiente, y en el supuesto de que los renos que se nombran en el poema van de adelante hacia atrás. Cabe citar que los renos de la izquierda serían machos y los de la derecha hembras.
“Rudolph”: Sería el actual líder de los renos navideños.
“Dasher”: Sería el líder izquierdo antes de la llegada de “Rudolph”.
“Dancer”: Sería la líderesa derecho, antes de la llegada de “Rudolph”.
“Prancer”: Sería el más hermoso de los renos y poseedor de gran resistencia.
“Vixen”: Igualmente considerada la más hermosa, y de gran resistencia.
“Comet”: Sería el reno encargado de esparcir la felicidad y maravilla que trae Papá Noel.
“Cupid”: Sería la reno encargada de esparcir el amor y alegría que trae Papá Noel.
“Donner”: Sería el reno que representa el espíritu del trueno.
“Blitzen”: Sería la reno que representa el espíritu del relámpago.

martes, 8 de marzo de 2016

Gjenganger, el fantasma

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Gjenganger (también conocido como Attergangar, Genganger, Gjenferd, Gengångare y Genfærd) es una especie de fantasma del folclore escandinavo. Generalmente, se trata del espíritu de alguien que dejó asuntos pendientes al morir, y casi siempre se relaciona con víctimas de suicidio o asesinato. Independientemente de su conducta y carácter cuando estaba vivo, un Gjenganger siempre es malvado, y provocará perjuicio a los amigos y familiares que poseía en vida.

A diferencia de los fantasmas modernos, el Gjenganger asume una forma íntegramente corpórea en lugar de la tradicional forma espectral. Tampoco es dueño de ninguna habilidad fantasmagórica tradicional, como atravesar paredes o psicoquinesias. En lugar de ello, la habilidad del Gjenganger es esparcir enfermedades. Lo hace pellizcando a las víctimas. El resultado es que el sitio donde se produjo el pellizco se infecta y adquiere una coloración morada, y con el tiempo la piel y la carne se necrosan. La infección se esparce por el cuerpo hasta que finalmente llega al corazón, momento en el que la víctima muerte. El Gjenganger generalmente ataca a sus víctimas durante la noche mientras están dormidas, pues es su momento más vulnerable.

Existen multitud de formas de defenderse contra un Gjenganger. De la misma forma que con los vampiros, los símbolos sagrados, como cruces y amuletos, son capaces de repeler su presencia, y colocarlos sobre una puerta impedirá su entrada. Dado que los Gjengangers son espíritus corpóreos, asegurar puertas y ventanas también es una forma de evitar que entren al hogar.

En Escandinavia, el temor a ser atacado por un Gjenganger fue tan real que los antiguos escandinavos tomaban sus precauciones para impedir que estos seres se levantaran de sus tumbas. Cuando un probable candidato a convertirse en Gjenganger era sepultado, el ataúd se cargaba por encima de los muros de las iglesias, en lugar de utilizar las puertas. Después, lo cargaban tres veces alrededor de un sitio sagrado. Las palas que habían sido empleadas para cavar la tumba debían dejarse sobre el lugar, formando la señal de la cruz. Además, se dejaba una pila de piedras y palos en el sitio donde murió la persona. Las personas también tenían la costumbre de dibujar símbolos sagrados, hacer oraciones y marcar los cajones por dentro, todo eso para evitar que un cadáver terminara transformándose en un Gjenganger.

jueves, 29 de enero de 2015

Taranis, dios del cielo y del trueno

La rueda del cosmos y la noción de infinito

En la mitología céltica de la Galia pre-romana, Taranis es, junto con Esus (dios de la guerra asociado al dios Marte) y Téutates (dios de la comunicación y de las artes, asimilado al dios Mercurius), uno de los dioses de la trinidad celta atestiguada por el poeta latino Lucano en la Farsalia. Es uno de los dioses más importantes del panteón galo. Su nombre significa “el tronador” (originario de los truenos), Taran en bretón y en gálico.
Taranis era el dios estruendoso del cielo, del relámpago y del trueno. Representado con la rueda del cosmos o de la vida, simboliza el ritmo de las noches y de los días, el universo en su globalidad, la noción de infinito.
Su culto se extiende por toda la Galia y sus primeras representaciones aparecen poco antes de la conquista romana. Con la importancia creciente del imperio romano, los Taranis Gundestrupgalos comienzan a marcar sus diferencias culturales representando sus dioses con estatuas, construyendo altares más importantes y lugares de culto religioso para distinguirse de sus vecinos. Se han encontrado al menos siete altares en la Europa continental representando Taranis y portando escrituras en latín. Dentro de las representaciones más importantes está el magnífico caldero de Gundestrup (siglos I –II a. C) encontrado en Dinamarca. Este caldero tiene hermosas representaciones míticas de la época y entre ellas la de Taranis.
Taranis es representado en general como un hombre maduro, barbudo y viril asociado a la rueda solar y llevando un cetro de rayos. A veces está acompañado por animales: caballo, águila o serpiente.

Tradiciones germano-escandinavas ligadas al dios celta Taranis o Taran

Con respecto a otras mitologías de la antigüedad, se pueden hacer las relaciones siguientes: con el dios romano Júpiter y a su vez con el dios griego Zeus. Tiene semejanzas con el dios germano Thor (el dios del martillo) y con el dios eslavo Svarog (dios herrero del cielo, y dragón del aliento de fuego), todos de la misma familia mitológica y con valor representativo semejante.
Asociado a menudo con la runa RAD que representa la rueda cósmica o rueda de la vida (o de la fortuna si se sigue la nomenclatura  del tarot) representado a menudo con la rueda cósmica y animales como el caballo, la serpiente y el águila. Taranis es el caballero celestial, héroe de las batallas de la vida. Significa que lo espiritual y lo material están íntimamente ligados entre sí y que rechazar uno de ellos implica perder el poder de alcanzar el otro.

viernes, 28 de noviembre de 2014

 
Es un recipiente ritual de plata encontrado en Himmerland, Dinamarca, en 1891. Se encontró desmontado en varias piezas, que Sophius Muller reconstruyó para lograr el caldero tal y como se ve en la foto. Su particular interés se debe a ser la mayor pieza arqueológica de la Edad del Hierro europea (42 cm de altura, 69 de diámetro). Fechado en torno al I-II a. C., se le relaciona con las culturas célticas de Europa central, dentro del periodo de La Tène
 
En un panel interior aparece, rodeado por animales, una figura con cuernos de ciervo sentado en la "posición del loto" llevando un torque en una mano (además de otro en el cuello) y una serpiente con cuernos en la otra. Esta sería la representación del dios Cernunnos, relacionado con la fertilidad, la regeneración ctónica (perteneciente a la tierra) y la abundancia. Es considerado asimismo el amo de los animales salvajes, sean terrestres o acuáticos.
 
En otro panel, denominado panel C, podemos ver una gran figura barbada sujetando una rueda rota. Otra figura más pequeña aparece saltando a su lado y agarrando el borde de la misma rueda. Bajo esta figura aparece la serpiente con cuernos. Se cree que la figura barbada podría ser Taranis, el dios atronador (se puede ver fácilmente la relación entre taran, trueno, y Thor), mientras que la figura saltarina se identificaría con el dios Dagda, dios principal de la mitología celta, armado con una porra mágica cuyo extremo podía matar nueve hombres de un golpe mientras que el mango devolvía la vida, y un arpa de roble que controlaba el orden de las estaciones.
 
Otro de los paneles, el panel E (hay más, pero sólo veremos los principales) está dividio en dos registros. En el registro inferior aparece una línea de soldados llevando lanzas y escudos, acompañados por músicos de carnyx (un instrumento musical alargado de viento, tocado por los tres personajes más a la derecha del registro inferior), marchando hacia la izquierda, donde un gran hombre, del doble de tamaño que los demás, sumergiendo a un hombre en un caldero. En el registro superior, los guerreros a caballo marchan en dirección contraria a los de abajo. El caldero es uno de los atributos de Dagda, por lo que se cree que el hombre más grande sería él, que sumerge a los guerreros como un rito de iniciación.
 
El hecho de que Dagda aparezca más grande no quiere decir necesariamente que los celtas le vieran tan grande, sino que responde a una antigua técnica conocida como perspectiva jerárquica, donde el personaje más importante de la obra es al que se le da mayor tamaño. Esta técnica ya aparece en relieves sumerios como la placa perforada de Ur-Nanshe, rey que gobernó Lagash hacia el siglo XXVI a. C.