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miércoles, 28 de octubre de 2020

Al respecto de la Alquimia: Generalidades

 

 Se podría decir que la alquimia es la búsqueda de la transformación física, mental y espiritual. Difundido en distintas culturas occidentales, este antiguo arte desarrolló distintos procesos básicos de laboratorio para refinar y purificar metales. Todo este trabajo, muchas veces denostado y otras perseguido, sirvió a la postre, para el desarrollo de disciplinas como la biología, la química y la física.

Además de todo lo anterior, el desarrollo de la alquimia implica también un desarrollo personal, psíquico y espiritual. Una trascendencia de de la persona que manipula distintos conceptos, tanto en un plano físico como mental y espiritual. Los verdaderos alquimistas, según antiguas leyendas, fueron conducidos hasta el cegador conocimiento pleno de las cosas y el alma de las personas, ya que, de una manera u otra, partían de la base de que el alma de quien actuaba o elaboraba algún producto quedaba impresa en la obra.

En otras palabras, se podría decir que para los alquimistas, los distintos procesos de elaboración en el laboratorio ocultaban una filosofía más profunda que les llevaba hasta las profundas y oscuras raíces del conocimiento mismo,  hacia una evolución espiritual y una iluminación personal.

esoterismo10 - alquimia

Historia de la Alquimia y los Alquimistas

En la historia existen miles de testimonios sobre la imbricación de lo mágico, lo telúrico y lo científico a modo de proceder alquímico. Uno de los primeros testimonios en este sentido, habla de un alquimista parisino llamado Nicolás Flamel, personaje muy conocido y venerado por la disciplina alquímica, pues para muchos es el padre de esta ciencia y filosofía de vida. Nicolas Flamel vivio en la Baja Edad Media; una noche soñó con un hermoso manuscrito. Al poco tiempo, encontró un texto como el soñado, lleno de una simbología que no acertaba a comprender y firmado por un misterioso “Abrahan, el judío”. Ante la imposibilidad de descifrar tales símbolos, Flamel viajó al Santuario de Santiago de Compostela, buscando la ayuda de la comunidad erudita que allí estaba. Un doctor llamado Canches, del que muy poco se sabe, fue quien instruyó al peregrino francés en el arte de la interpretación de aquellos símbolos, vinculados con el conocimiento y la sabiduría. A su regreso a Francia, se dice que Flamel era distinto. Esquivo, menos sociable, y solamente ayudado por su mujer, fue capaz de convertir el mercurio en oro.

La alquimia, es en esencia, una ciencia que requiere de un pensamiento y unas reflexiones profundas. Los códigos alquímicos, como los que encontró Flamel, están llenos de enigmas, descripciones misteriosas y símbolos complicados, difíciles de entender y deliberadamente complejos para desanimar al “no digno de entender” . Es también, por tanto, un camino personal se superación y trabajo. El momento culminante en este proceso personal y espiritual que propone la alquimia llegará cuando la persona empiece a comprender las operaciones físicas, será entonces cuando se revelarán los misterios filosóficos y espirituales más profundos y oscuros.

El alquimista progresa en esta prueba a través de ensayo-prueba-error, aprendiendo tanto de los éxitos como de los fracasos. Un axioma primordial de esta ciencia alquímica dice “Solvet et Cuagula”; o lo que es lo mismo: disuelve y coagula. El método se basa, por tanto, en una repetición  constante de separación y reunión de elementos. Las sustancias (algunas conocidas y otras no) en el vaso fluctúan entre estados fijos y volátiles, alternativamente sólidos y fluidos, mientras que gases y líquidos se condensan y evaporan constantemente.

Además, la alquimia se concibe como una ciencia íntimamente vinculada con la astrología. Sol y luna simbolizan oro y plata, respectivamente; así como cada planeta tienen una simbología determinada, en la progresión del plomo al oro:

  • Saturno, será el plomo.
  • Jupiter, el estáño.
  • Marte, el hierro.
  • Venus, el cobre
  • Mercurio, el azogue

Es por ello que las operaciones alquímicas se llevan a cabo sólo en determinados momentos del año, mientras influyen los signos astrológicos apropiados para guiar las operaciones adecuadas

miércoles, 14 de octubre de 2020

El olivo en la mitología griega

 

El olivo y las Religiones

Un olivo creció en la tumba del propio Adán; una pequeña rama llevada en el pico de una provisoria paloma anunció a Noé el principio del resurgir del mundo vivo que él rescató. Esta creencia se encuentra inicialmente en las leyendas asirias y después en la del Noé bíblico recopilado, así mismo, por el Corán. Jesús de Nazaret, lloró en el huerto de olivos ante la proximidad de su muerte que se consumaría en una cruz de olivo, según antiguas versiones cristianas.

Jesucristo entró en Jerusalén y fue recibido con palmas y ramos de olivo. Tal era el símbolo universal de paz y abundancia que el olivo representaba en todas las culturas mediterráneas, que continúa jugando ese papel universal al lado de la paloma.

El aceite de oliva fue para los judíos no solo un combustible para alumbrar la noche con los candiles, sino que tenía también una connotación religiosa. El aceite sagrado que representaba el papel de ungidor en la cultura hebrea fue adoptado por los cristianos.

La veneración por el aceite se encuentra mostrada en estas poéticas y bellas frases del Corán: «Dios es la luz de los cielos y la tierra. Su luz es como la de un candil en una hornacina….Se enciende gracias al árbol bendito del olivo, el árbol que no es oriental ni occidental, cuyo aceite alumbra casi sin tocar el fuego: es luz de la Luz».

El olivo símbolo de la paz y la amistad

Cuando Noé soltó una paloma, ésta regresó hasta su arca o navío con un ramo de oliva en el pico. Da a entender que el Olivo fue la única especia vegetal que no sucumbió al diluvio. Quizás así, el olivo se convirtió para los antiguos cristianos en representación de la paz, como hoy sucede con la figura de una paloma con un ramo de oliva en su pico. La paloma con la rama de olivo se reconocen universalmente como representación de la paz tras las grandes guerras sufridas a lo largo del siglo XX.

El aspecto solemne y noble del aceitunero representaba las categorías que los hombres esperaban de la vida tranquila. Son innumerables las citas referentes al olivo como árbol de la paz: Virgilio en la Eneida refiere cómo Eneas cuando llega a la región del río Tiber es preguntado por Palante, hijo del rey Evandro, si sus intenciones son pacíficas o viene a hacer la guerra. Eneas responde con una rama de olivo que le muestra desde la popa de su barco. Orestes hace lo propio al dirigirse a Apolo como suplicante.

El Olivo en Egipto

Hacia el año 2000 a. C. ya hay constancia del cultivo del olivo en Egipto. Según la mitología egipcia, Isis, la esposa de Osiris, fue la que transmitió el procedimiento de extracción del aceite de oliva. La importancia del olivo en Egipto es tal que numerosas momias, como la de Tutankamon, fueron amortajadas con una corona elaborada con ramas de olivo. Su aceite era también utilizado en la momificación a través de ungüentos en los que éste era mezclado con otras esencias.

Fundación de Atenas

La mitología griega también recoge el olivo en sus textos. De hecho, cuenta que, en una ocasión, una colonia griega era pretendida a la vez por Poseidón y por Palas Atenea. Para intentar dilucidar la cuestión, los dioses del Olimpo solicitaron a ambos competidores la donación de un presente a los ciudadanos de la colonia. Así, Poseidón, con un poderoso golpe de tridente, consiguió que surgiera del suelo un caballo, ejemplo de vigor, con él que haría a los ejércitos invencibles.

Por su parte, Palas Atenea hizo brotar un olivo de donde se obtendría el aceite, alimento de los hombres, fuente de luz, símbolo de la abundancia, remedio para las heridas y óleo de unción. Ante tales donaciones, los dioses del Olimpo dictaron sentencia a favor de Palas Atenea, diosa de la sabiduría, en cuyo honor se fundó la ciudad de Atenas.

El Olivo y las Olimpiadas

Los vencedores en los juegos olímpicos griegos eran coronados con ramas trenzadas de olivo; originalmente, la rama no provenía de cualquier olivo sino justamente del árbol sagrado de la Acrópolis, cuya historia está ligada a los orígenes de la cultura griega. Sin embargo, no siempre fue así: desde la primera Olimpiada a la séptima se utilizaron coronas trenzadas de manzano hasta que Pausanias consultó al oráculo de Delfos, quien le indicó que abandonara el manzano y en su lugar utilizara las ramas de un árbol que crecía en los alrededores y que estaba cubierto de telarañas. Pausanias encontró ese árbol; se trataba de un acebuche.

El monte Testaccio de Roma

En época romana la Bética, provincia romana que coincide básicamente con el territorio andaluz, fue la principal provincia productora de aceite de oliva durante los siglos de esplendor del imperio romano. Muestra de la gloria de la que fue una de las provincias más ricas y fecundas del imperio romano, es la colina del Testaccio, en Roma.

El Testaccio, o monte de los tiestos, es una colina artificial de 250 x 150 metros en su base y de más de 50 m de altura, formada por los millones de restos de ánforas olearias(de aceite de oliva), arrojadas en él durante casi trescientos años, desde la época de Augusto, hasta mediados del siglo III, donde más del 90% corresponde a ánforas baeticas.

La tradición popular de la capital de Italia, que recoge historias de la colina como testimonio de la gloria de Roma, conserva la leyenda de que se trataría del lugar donde se arrojaban las ánforas que contenían el tributo de todas las provincias a la ciudad imperial. En la enormidad del monte de tiestos, los habitantes de la ciudad veían un símbolo del poder de la Roma antigua y de la bonanza económica de su gran imperio. No obstante la tradición popular yerra en su identificación: el Testaccio está formado por las ánforas que contenían el tributo y la riqueza del aceite de una sola provincia, la Baetica.

Los Templarios trajeron las arbequinas

En 1264, en la Torre Sala (Les Garrigues, Lleida) -una especie de granja fortificada, cuyo maestre dependía del castillo de Gardeny (en Lleida)-, los templarios ya se ocupaban de la elaboración de aceite, obtenido de las aceitunas arbequinas, variedad que fue traída de Tierra Santa por los mismos caballeros de la Orden del Temple.

El S.I.G y las estrellas del universo

El Sistema de Información Geográfica Oleícola (S.I.G) nació a partir de una solución utilizada por el Instituto Astrofísico Canario para contar estrellas. A partir de ahí se desarrolla un software capaz de contabilizar el número de olivos existentes en las parcelas dedicadas a este cultivo.

Almazaras

La Cooperativa del Pilar de la localidad Jiennense de Villacarrillo está considerada como la almazara más grande del mundo. Las cifras son mareantes: 1669 socios de la cooperativa, 61 millones de kilos de aceituna procesada de media por campaña, 13 millones de kilos de aceite producido de media por campaña y una facturación por campaña que supera los 29 millones de Euros.

La fábrica bien parece más un aeropuerto que una de las más de 300 almazaras que salpican el olivar de la provincia, dispone de 18 líneas de recepción y 160.000 metros cuadrados de instalaciones. No en vano es la tercera industria de la provincia de Jaén después de Santana Motor en Linares y Valeo iluminación en Martos.


La almazara más pequeña del mundo está en un pueblo de Jaén llamado Alcalá la Real. Su dueño apodado “el sereno”, elabora allí un aceite de calidad que regala a sus amigos y visitantes.

El “Abuelo” de Jaén

Cuenta la leyenda que un anciano fue acogido durante una noche de Agosto de 1590 en una casería a las afueras de la ciudad, y al ver un grueso tronco de olivo a la entrada dijo a los dueños que “buen nazareno saldría de ahí”. Ante el comentario del anciano, le preguntaron “¿usted sería capaz de hacerlo?”, él asintió y pidió únicamente que lo dejaran trabajar a solas en una habitación sin herramienta alguna, pues no tenía necesidad de ellas.

Los sorprendidos dueños accedieron a tan singular petición y dejaron al abuelo a solas con el tronco de olivo. Pasaron las horas y ningún ruido salía de la habitación. Preocupados, tocaron a la puerta por si le había pasado algo y al no obtener respuesta decidieron entrar… en la habitación no había rastro del abuelo y en lugar del tronco de olivo se encontraba ésta hermosa talla de cuerpo completo de Nuestro Padre Jesús el Nazareno. De ahí viene el nombre de esta procesión, conocida como «El Abuelo».

Las culturas mediterráneas están trenzadas a este árbol que ha sido venerado, cultivado y expandido desde los mismos tiempos en que se originan sus propias culturas. Ya sea en forma mitológica o histórica el origen de las civilizaciones o episodios destacados de su historia están vinculados al Olivo.

miércoles, 3 de octubre de 2018

El Boogeyman, El Coco y La Cuca.

Cuando somos niños los adultos nos hablan del Boogeyman o Bogeyman, un ser amorfo que habita bajo las camas, o en el fondo de los armarios y que se aparece a los niños traviesos y a aquellos niños que no se acuestan temprano, que no se comen la sopa o que se van a vagar sin permiso en las calles.
Se asocia el origen de este con los duendes oscuros de Escocia conocidos como boggarts o boggers. Y el nombre original parece venir del antiguo ingles “bogey” que podríamos traducir como “bicho, espectro o fantasma“; otras lenguas toman usos similares: böggel-mann (alemán), boeman (holandés), buse (noruego), bøhmand (dinamarqués), bòcan, púca, pooka o pookha (irlandés), pwca, bwga o bwgan (galés), puki (Viejo nórdico), pixie o piskie (Cornwall), puck (inglés), bogu (eslavo), buka (ruso). Otros sugieren un origen del nombre más antiguo, en la palabra bugger, de mí el bougre que traduce hereje o sodomita en Búlgaro. Por otra parte el sonido Boo… (leido Bu…) se usa para asustar, y es el que hacen los fantasmas y es también la voz de los búhos, cuyos ojos asustan en la noche y cuyos cantos siempre han sido considerados mal presagio.
Pese a ser un ser amorfo, el folklore en muchos países lo representa como un hombre feo, viejo y muy delgado, con un saco en sus espaldas, saco donde se lleva a los niños malos. Llamado “el hombre del saco” o “el roba niños“, como se conoce en España, Portugal, Brasil y los países de la América española. Y el destino de los niños recolectados va desde servir de alimento al coco o para venderlos a brujos y otros terrores. El origen de esta imagen se remonta a los siglos XVI y XVII donde los huérfanos de las provincias eran llevados en cestos de mimbre o en sacos a las ciudades a trabajar como esclavos, muriendo muchos por los castigos y las malas condiciones sanitarias donde los encerraban.
Pero la imagen del hombre del saco no se limita al mundo ibero parlante; en Bulgaria a este ser se le llama Torbalan (el hombre de la torba = saco, morral), que vivía en las sombras del granero o en el ático y salía a asustar a los niños pequeños por la noche, era un ser siniestro, compañero de la bruja Baba-Yaga y que entre los rusos no es más que el terrible Koschei, el inmortal. En Hungría es llamado Mumus, pero es conocido tambien como “zsákos ember”, literalmente “el hombre con saco”. En Turquía, Öcü o Böcü es una criatura que lleva un saco para capturar a los niños. Entre los países eslavos (Checos y polacos) se tiene al Bubak, bebok, babok, o bobok; un espantapajaros con un saco; y en las tierras rusas (Rusia, Ucrania, Bielorusia) el buka es quien se aparece a los niños en la cama por portarse mal. Entre los pueblos tartaros “Babay“, con la figura de un hombre con una bolsa, es quien se esconde bajo las camas. En los Países Bajos, Zwarte Piet (Negro Pedro) son sirvientes de San Nicolás, entregan las bolsas de regalos los cinco de diciembre y las llenan con los niños malos para convertirlos en las próxima generación de Zwarte Piets; igual ocurre en Haití con Tonton Macoute (en el creole haitiano “Tío del saco viejo”); y en el norte de India “Bori Baba” (Padre saco) y en Sri Lanka se le llama “Goni Billa“. “Abu Kees” (papá morral) en Líbano y ; “ông ba bi” y “ông ke” en el norte y sus respectivamente de Vietnam describen a un hombre con tres sacos.
Otras descripciones pintan al Boogeyman como un ser oscuro, negro; en Alemania se habla del “Der Mann schwarze” (el hombre negro), no por el color de su piel, sino por su preferencia por esconderse en los lugares oscuros, como el armario, bajo la cama de niños o en los bosques por la noche. En Egipto “Abu Rigl Maslukha” (Hombre con la Pierna Quemada) es la historia más conocida que los padres les cuentan a sus niños cuando ellos se portan mal. Abu Rigl Maslukha era un niño que se quemo por no escuchar a sus padres; y en las noches busca a los niños malos para cocinarlos y comérselos. En Bélgica “Oude Rode Ogen” (Viejos Ojos Rojos) era conocido a lo largo de la región de Flandes y se decía que era un brujo cambia-formas (licántropo) y caníbal que terminó transformado en un perro negro y que era por devorar a niños que se quedaban despiertos después de la hora de acostarse. En Italia tenemos al “L’uomo Nero” (hombre de negro), retratado como un hombre alto, con chaqueta negra, con una capucha o sombrero que esconden su cara. No se supone que el L’uomo Nero come o dañe a los niños, sólo se los lleva a un lugar misterioso y aterrador. Y en los Países Bajos en “Boeman” es retratado como una criatura que se parece a un hombre, vestido completamente negro, con las garras afiladas y colmillos. Se esconde bajo la cama o en el armario; y toma a los niños malos que no se duermen y los encierra con llave en su sótano.
En Polonia, los padres asustan a sus niños contando historia sobre gitanos que vienen por la noche y los secuestran. También los niños son amenazados de ser raptados por un “Volga Negro” (un automóvil que hace referencia a los vehículos policíacos secretos y las matanzas extrajudiciales en los años cuarenta). En Haití con la dictadura de Papa Doc Duvalier, se dieron a los hombres de la policía secreta el nombre de Tontons Macoutes, porque ellos hacían desaparecer a las personas.
Entre los países hispano parlantes, el Coco, Cuco, Cuca (forma femenina en Brasil) y el Cucuy son el mayor exponente del personaje Boogeyman. Aunque el nombre del coco nos recuerda a la fruta del cocotero, cuya agua es ofrecida como bebida refrescante, pero bajo la connotación a la que nos referimos es a la parte superior de la cabeza. Según Academia Real Española el coco es “fantasma que lleva una calabaza vacía, a modo de cabeza y que mete miedo a los niños“. Este espectro se originó en Portugal y Galicia, y es herencia de viejas tradiciones Celtas. La palabra kokk (rojo) alude al color la calabaza y también a un dragón koka, relacionado con el fuego, del mismo color.
En los tiempo medievales era costumbre en Portugal y algunas regiones de España usar algunas calabazas como hacen hoy los estadounidenses en sus fiestas de noche de brujas; ambas de igual origen pero en distintas épocas. En recuerdo de viejas batallas celtas y ritos cristianos, los cráneos de los enemigos eran montado en estacas con velas en su interior, para asustar a los vencidos; en las fiestas chicos tallaban calabazas con formas grotescas y con velas dentro para quien las mirara desde lejos viera ojos y bocas ardiendo en la noche. Aún hoy en Beiras, se llevan cabezas talladas en las calabazas, llamadas “coca“, encima de las estacas de madera por los muchachos del pueblo.
Por otra parte la Coca era un dragón hembra en los tiempos medievales, en la Península ibérica, tomaba parte en celebraciones diferentes. En Portugal todavía sobrevive en Monção y la Coca lucha en un torneo medieval contra San Jorge durante las celebraciones del Corpus Christi. Se llama en las fiesta “Santa Coca” y si ella derrota a San Jorge, asustando el caballo será un mal año para las cosechas y con hambre, pero si el caballo y San Jorge ganan, las cosechas serán fecundas. En Galicia hay todavía dos dragones coca; uno en Betanzos y el otro en Redondela. La leyenda dice que el dragón llegó del mar y devoro a las mujeres jóvenes, matando a los hombres jóvenes de la ciudad. En Monção, se dice que aun vive en el río Minho y en Redondela vive en la Ria de Vigo. Otros dragones se suman a estas leyendas, en Cataluña un dragón cenaba todas las noches en tres gatos y tres niños; Vibria o Vibra era una dragona de prominentes pechos, y pico de águila, que al igual que la tradición portuguesa fue vencida por San Jorge, el Santo Patrón de Cataluña. Y en Francia el dragón tarasca, vencido por Santa Marta, parece ser equivalente; ya que todos estos dragones son descritos como cubiertos con un caparazón similar a las de las tortugas.
Durante la colonización portuguesa y española de América Latina, la leyenda del Coco se extendió a los países como México y es asimilado al Cucuy. La leyenda popular describe al cucuy como un humanoide pequeño con ojos rojos resplandecientes que se esconde en los armarios o bajo la cama. Ha diferencia de la figura del hombre del saco, el coco es amorfo como el Boogeyman; a lo más como un ser velludo que se esconde en los armarios o bajo las camas y come a niños que se portan mal cuando les dicen que se acuesten. Hoy todavía los padres cantan arrullos a los niños que los advierten lo que ocurrirá si ellos no duermen; la rima conocida más vieja fue escrita por Juan Caxés en el siglo XVII y aunque ha evolucionado, todavía se escucha:
Duérmete niño, duérmete ya…
Que viene el Coco y te comerá.
En Brasil el termino se vuelve femenino y la Cuca es un ser antropomorfo, con cuerpo de caimán o cocodrilo, pero vestido de mujer y que roba a los niños traviesos. El origen de esta leyenda esta en el dragón Koka de la tradición celta asimilada luego por portugueses y catalanes y que fue traído a Brasil en la época de la colonización. En Brasil el personaje se hizo famoso primero en el libro “O Saci“, escrito en 1921 por Monteiro Lobato, donde la Cuca es descrito como una vieja bruja, acompañada con caimanes, y uñas largas como un halcón. La adaptación de ese cuento en una película en 1951 mostró a aquella vieja bruja cubierta de harapos. En 1977 la red de televisión Red Globo, en un programa infantil “El pájaro carpintero amarillo” reintroduce el personaje, pero como un títere de cocodrilo color verde oscuro, con rayas de colores sobre el vientre y el pelo largo y rubio; la moda y los tiempos cambiaron la imagen del personaje; se le viste de rojo; se vuelve más gorda, etc.;
Hoy producto de viejas tradiciones, de nuevas asociaciones, el Boogeyman ha entrado en el cine como enemigo de la navidad; en la película de Tim Burton “The Nightmare Before Christmas” (Pesadilla antes de Navidad), 1993, Oogie Boogie es el villano principal en la de película. Oogie Boogie es un saco gigante, que contiene millones de insectos (bichos) en su interior, encanta apostar (haciendo trampa), especialmente cuando las vidas de otros están en juego. Él es el Boogeyman (Monstruo Legendario), responsable de todas las “sombras espeluznantes”, la sombra enemiga del astro rey que llena tus sueños de terror.
En “Monsters, Inc.” (2001); de Pixar Animation Studios, monstruos distintos salen todas las noches de los armarios para asustar a los niños y DreamWorks Animations ha anunciado para 2012 otra película animada, “La rebelión de los Guardianes”; donde un espíritu maligno (Boogeyman) amenaza a los niños del mundo y un grupo de héroes (Santa Claus, Conejo de Pascua, Hada de los Dientes y Jack Frost) se unen para impedir que envié al mundo a la oscuridad eterna.

lunes, 11 de diciembre de 2017

El misterioso elixir de la inmortalidad de los dioses


Los mitos y leyendas de las diferentes culturas y religiones del mundo tienen muchas similitudes, una muy interesante es que siempre nos presentan a unos seres, los dioses, con una notable diferencia con respecto al ser humano, una característica que siempre se ha ansiado: los dioses son inmortales.
Pero, por las referencias a esta singularidad que se hacen en los textos, parece que la inmortalidad era adquirida por los dioses mediante la ingesta de un alimento o bebida ‘’mágicos’’ que les otorgaría el don de la larga vida, en lugar de una propiedad inherente a la esencia de estos seres. ¿Qué sería en realidad este alimento?
En la antigua Grecia se conocía como Ambrosía, palabra que significa literalmente ‘’inmortalidad’’. Una sustancia consumida por los dioses mediante la cual obtenían la inmortalidad y que, entre otros beneficios, era capaz de curar enfermedades y otorgar juventud. Sólo las entidades divinas tenían permitida su ingesta, negándola a los hombres, quienes debían de permanecer mortales. Aunque si algún mortal tenía la fortuna de conseguir el permiso de los dioses para poder probar del codiciado manjar, en ocasiones se convertía en un semidiós o conseguía grandes dotes como una exagerada fuerza física.
La supervivencia de los antiguos dioses parecía depender de la ingesta de esta mágica sustancia.
Aparece por primera vez en esta mitología en el relato del nacimiento del dios Zeus dónde se nos cuenta que esta mágica sustancia proviene de los cuernos de la ninfa Amaltea, que se representaba como una cabra.
Antes de la aparición de la Ambrosía, se menciona que los dioses se alimentaban inhalando los vapores que desprendían los cuerpos de sus enemigos al morir.
Una de las referencias a la ambrosía o néctar, la encontramos en la Ilíada, Canto IV:
‘’Sentados en el áureo pavimento a la vera de Zeus, los dioses celebraban consejo. La venerable Hebe escanciaba néctar, y ellos recibían sucesivamente la copa de oro y contemplaban la ciudad de Troya’’.
Famoso cuadro de Ingres en el que aparece Tetis rogando a Zeus que otorgue la inmortalidad a su hijo Aquiles.
Muy similares son las referencias al alimento de los dioses en la mitología nórdica. Aquí, Idún, una diosa que no había nacido y no moriría, prometió al resto de dioses al llegar a Asgard un bocado diario de los mágicos frutos de la inmortalidad que ella custodiaba. Así los dioses no envejecían ni enfermaban.
Estos frutos, representados como manzanas doradas, eran guardados con mucho celo en un cofre mágico o ‘’eski’’ y no se permitía que ninguna otra raza probara de ellos.
En la sección XXVI del texto Gylfaginning leemos:
“Su mujer es Idún: ella custodia en su cofre de ceniza esas manzanas que los dioses deben probar ya que de no hacerlo, envejecerán; y así todos tornan jóvenes, y así ha de ser hasta el destino de los dioses’’.
Es interesante leer como, en una ocasión, Loki decide robar estos frutos para llevarlos al reino de los gigantes secuestrando a Idún. El resto de los dioses, al verse privados del alimento, comenzaron a envejecer. Así se relata en el Skáldskaparmal:
“Los dioses enfermaron con facilidad debido a la desaparición de Idún, envejecieron y su cabello encaneció. Se reunieron en concilio y preguntaron unos a otros quién fue el último que hubiera visto a Idún’’.
También en la mitología celta se relaciona con la inmortalidad un fruto muy similar representado como una manzana dorada.
Vemos la presencia de esta mágica sustancia en el folklore alrededor de todo el mundo.
En la antigua China son varias las referencias a distintos alimentos divinos capaces de otorgar una extrema longevidad o la inmortalidad. La diosa taoísta Xiwangmu habitaba en un palacio celeste en donde se cultivaban las ‘’hierbas de la inmortalidad’’ y se criaban los ‘’peces de la larga vida’’. En este palacio se reunían los dioses; invitados a los que ella servía los melocotones de la inmortalidad, que crecían en su huerto y que maduraban cada 3.000 años.
En otra vertiente del taoísmo aparecen unos seres conocidos como ‘’los 8 inmortales terrenales’’ cuyas leyendas relatan cómo acabaron consiguiendo el don la inmortalidad. Por ejemplo, Chung Li Chuan dio con el mágico elixir mientras meditaba en las montañas como un premio que le fue otorgado en forma de pastilla guardada en una pequeña caja de jade; otro inmortal, Han Xiangzi, subió al árbol del cual crecían los frutos de los dioses, al bajar ya era inmortal.
En ocasiones, la bebida de los dioses, entre otras características, también tenía la facultad de embriagar, este es el caso del Amrita en el hinduismo, también conocido como Soma en el antiguo vedismo.
En este mito, los dioses estaban perdiendo la inmortalidad por lo que, con ayuda de algunos demonios o ‘’asuras’’, batieron el mar de leche, que rodea el mundo en esta cosmogonía, hasta que dieron con el preciado néctar.
Representación de los dioses hindúes batiendo el océano de leche ayudados por demonios y una enorme serpiente.
En el Rig Veda 8.48.3, se dice:
‘’Hemos bebido Soma y por ello, nos hemos vuelto inmortales, hemos obtenido la luz que los dioses descubrieron. Ahora, ¿qué puede la malicia de nuestros enemigos hacer para dañarnos? ¿Qué? ¡Oh inmortal! Engaño del hombre mortal’’.
Muchas culturas han relacionado la inmortalidad con la luna, así Soma es en India un dios antropomórfico identificado con ella y en lugares como China, Japón y Corea existe la figura del ‘’conejo lunar’’ al que se le representa trabajando en un mortero mientras mezcla el divino elixir; este ser es además el compañero de Chan’e, una diosa que reside en la luna ya que en una ocasión que bebió demasiado elixir, éste le hizo flotar hasta ella.
El alimento de los dioses podría requerir de una preparación previa.
El ejemplo más claro del néctar de la inmortalidad de los dioses y de la incesante lucha del hombre mortal por obtenerlo, aparece en la obra épica más antigua conocida: ‘’La epopeya de Gilgamesh’’. En este relato se presta especial atención a la mortalidad humana frente a la inmortalidad divina.
Gilgamesh, rey de Uruk, era en parte descendiente de dioses y en parte humano. Aun así, era mortal. Este rey severo y en ocasiones déspota, tenía un excesivo afán de gloria y se creía con derecho de nacimiento a gozar de la inmortalidad de los dioses debido a su linaje.
Como respuesta ante las quejas del pueblo, la diosa Ninhursag creó un ‘’hombre salvaje’’: Enkidu, para que tratara de vencer al rey en combate pero, por una serie de acontecimientos, Enkidu y Gilgamesh acabaron convirtiéndose en grandes amigos. Es entonces cuando los dioses decidieron acabar con la vida de Enkidu y la muerte de su querido amigo se convirtió en la motivación de Gilgamesh para la búsqueda de la inmortalidad, para lo cual emprendió un viaje en busca de Utnapistim (en acadio) o Ziusudra (en sumerio) y su mujer. Esta pareja, eran los únicos seres humanos que sobrevivieron al diluvio universal y a quienes los dioses había otorgado la inmortalidad que tanto ansiaba el rey. Muchos personajes intentaron disuadirle de tan atrevida empresa:
‘’Nunca podrás encontrar la inmortalidad, ya que los dioses la reservan para ellos mismos y a los hombres les reservaron la muerte’’.
                                                    Tablillas de Berlín y Londres. Conversación de Gilgamesh con Siduri.
Gilgamesh no podía concebir la injusticia de su mortalidad mientras convivía con seres inmortales.
Cuando, después de muchas aventuras en el devenir de sus viajes, Gilgamesh finalmente dio con la pareja, Utnapistim trató de disuadirle también diciéndole que su intento es inútil. Aunque acabó compadeciéndose y le habló de una planta que se encontraba en el fondo del océano con la capacidad de hacerle joven de nuevo. Un secreto de los dioses.
‘’Una planta, su aspecto es como el de un espino; su púa como la de la rosa silvestre. Si tu mano se hace con esta planta, podrás, con ella, recobrar tu brío’’.
                                                                                                                          Tablilla XI: 283-285
Gilgamesh finalmente encontró la planta pero le fue robada por una serpiente que la devoró y en el momento en el que lo hizo, mudó su piel.
Y una serpiente es también quien tienta a Eva para comer el fruto del árbol prohibido en el jardín del Edén:
‘’Y dijo Jehová: He aquí que el hombre es como uno de nosotros, sabiendo del bien y del mal; ahora, pues, que no alargue su mano y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre’’.
                                                                                                                                                               Gen 3:22
Muy interesante resulta, en este aspecto, el correspondiente sumerio cuando en el mito de Adapa, éste es aconsejado por el dios Enki, su creador, que no aceptara ingerir nada que le fuera ofrecido por el dios supremo Anu; ya que Enki temía que si Adapa el hombre no fuese del agrado de Anu, éste tratara de envenenarle. Todo lo contrario, Anu quedó gratamente impresionado por la nueva creación por lo que ofreció a Adapa la comida y la bebida de la inmortalidad que el hombre rechazó tal y como le fue aconsejado hacer.
adapa recibido por anu
El dios Anu recibiendo a Adapa, el primer hombre.
Referencias a un mágico brebaje o alimento divinos aparecen en una infinidad de textos antiguos y en tradiciones orales de muchas comunidades por todo el mundo. Existen menciones en el zoroastrismo, en el antiguo Egipto, en textos como el Corán y, por supuesto, en la disciplina alquímica que, desde hace siglos, ha tratado de dar con la piedra filosofal y, por tanto, con el ‘’elixir de la vida’’, la eterna juventud y la inmortalidad. Quién sabe si algún estudioso alquimista no acabará lográndolo o, tal vez, los propios dioses, fueron alquimistas ellos mismos.
Resulta curioso como, según el mito, al ser humano se le niega la inmortalidad por orgullo y codicia de los dioses mientras que, en ocasiones, el hombre se ve privado de tal don como castigo por alguna mala acción cometida, o eso es lo que le hicieron creer.
piedra-filosofal
¿Sería la piedra filosofal una sustancia que pudiera ser consumida por el ser humano?
En cualquier caso, los dioses siguen siendo inmortales a nuestros ojos y el ser humano continúa siendo mortal. No se hace difícil imaginar la rabia que pudo sentir Gilgamesh al ver cómo le era negado algo que para los dioses frente a él, era normal:
“¿Cómo voy a permanecer en silencio? ¿Cómo voy a callarme? Mi amigo, al que amo, se ha convertido en barro, Enkidu, mi amigo, al que amo, se ha convertido en barro.
¿No terminaré siendo como él, y cómo él también yaceré para nunca levantarme por toda la eternidad?’’.
                                                                                                                                      Tablilla X: 67-71

jueves, 19 de octubre de 2017

El diluvio universal, fábula o realidad

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Muchas veces el ser humano se encuentra ante dos alternativas: creer o no creer y someter a su desprevenido espíritu al impacto de la mitología, así como sacudir los escombros de la historia, resultantes de la febril imaginación de quienes no poseían mejores elementos para transmitir imágenes y acontecimientos, cuando solo disponían de símbolos y signos criptográficos.

Prometeo, su hijo Deucalión y la esposa de este, Pirra, hija de Epitemeo y Pandora, quienes construyeron un arca para sobrevivir a la catástrofe cuando remitieran las aguas. Deucalión y Pirra fueron a Delfos a orarle a la Titanide Temis, quien, según relatos, era la madre de Prometeo. Estos debían arrojar, por encima del hombro, los huesos de quienes ambos descendían. Los huesos eran piedras que tiraban, que al caer se convertían en seres humanos. Los de Deucalión eran hombres y las de Pirra mujeres. Pero Zeus envió un gran diluvio a la Tierra para destruir a la humanidad, en castigo por los desmanes del Titán prometido.

La necesidad de creer para el ser humano es más fuerte que la de no creer.
Existen hechos históricos muy distantes de nuestra época, que por su tremendo impacto en la realidad no les damos la credibilidad que merecen, llegando a considerarlos parte de la mitología incorporados a la historia, que para mostrarnos imágenes y acontecimientos solo disponían de elementos de transmisión obsoletos.


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Pero cuando tropezamos con testimonios afines y tradiciones que coinciden en narrar los mismos acontecimientos, los cuales convergen en las mismas circunstancias de tiempo, no podemos menos que asombrarnos y cancelar nuestro escepticismo. Es el caso concreto del diluvio universal al que hace referencia la Biblia, cuyo relato también lo encontramos en el Mahabarata, que nos da cuenta de una gran inundación y de su superviviente llamado Baisbasbata.

De la leyenda babilónica, Ut-napishtim guarda gran similitud con la historia de Noé; Coxcox, de la civilización azteca, quien se salvó de la inundación en una balsa gigantesca de ciprés; Tezpi, también de una tradición mexicana más desarrollada, quien construyó un espacioso navío y lo cargó con granos y animales; Tamandere, el Noé guaraní, que flotó en un enorme árbol, quedando en la cumbre de una gran montaña; Bochica, de la leyenda precolombina; Yima, en Irán, etc.

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Todas estas historias pertenecientes a regiones del mundo y que han permanecido ajenas entre ellas, separadas por el tiempo y la distancia, nos llevan a concluir que en verdad existe un ingrediente esencial en el contexto de toda verdad histórica y un denominador común entre los hombres y las razas.

Y los mitos pretenden alcanzar una doble función: la de entretener y la de derivar una enseñanza para la sociedad humana. Hay quien decía que los mitos son sueños soñados por muchos, entonces yo me pregunto, ¿cuántas veces los seres humanos hemos compartido el mismo sueño?

lunes, 24 de julio de 2017

El Diluvio

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En muchas mitologías, el final del mundo se producirá a través de un gran cataclismo.
En otras, se habla de una época, dentro de la creación que hoy vivimos, en la que los dioses, al enojarse con la humanidad, intentaron destruirla a través de una inundación.

La historia biblica del diluvio (El arca de Noe) es sólo una de las muchas versiones, y tiene su origen en un relato sumerio-bablionio, el poema de Gilgamesh (ver mitologia_sumeria). El el relato sumerio, Noe recibe el nombre de Utnapishtim.

Los relatos griegos, también narran como Zeus intentó acabar con la humanidad con una inunndación, sin embargo, Prometeo (ver mitologia_grecorromana) advirtió a Deucalion y a Pirra.
Manu fue salvado del diluvio del Hinduísmo (ver mitologia_india) por Visnú, encarnado en Matsya, su avatar en el que adopta forma de pez.

Los mitos del diluvio, también aparecen en Perú y en China, entre los aborígenes australianos y en muchas de los indios norteamericanos, com por ejemplo el mito de los Mandam, del hombre solitario (véase mitologia_americana}).

Los etnólogos en el siglo XIX pudieron recoger en Serbia, un ciclo de mitos eslavos sobre el gran diluvio del que el único sobreviviente fue Krayatz, quien fuera salvado por Kurent, el dios del vino.

miércoles, 8 de febrero de 2017

¿Cuál es el significado de los días de la semana?

 ¿Cuál es el significado de los días de la semana?

martes, 31 de enero de 2017

Top7: Criaturas mitológicas

A lo largo de la historia, el ser humano a inventado con su gran imaginación deidades y seres extraordinarios de naturaleza mala o buena, para explicar fenómenos naturales o circunstancias especiales en el ambiente.

Estos seres han sido capaces de trascender el tiempo y se han quedado en la mente de diversas sociedades alrededor del mundo. Por ello, en este Top7 te presentamos a las criaturas mitológicas más famosas que existen.

1. Dragones

Quizá la más famosa y recurrentes de las criaturas mitológicas en todo el mundo, presente en diversas culturas a nivel mundial, desde la oriental, hasta la Europea y incluso la Mesoamericana. Generalmente lanza fuego de sus fauces y su sangre tiene propiedades mágica.


Foto: pinterest.com

2. Sirenas

El terror de los marinos en todos el mundo, ya que con su bello canto suele hipnotizarlos para después liquidarlos. Presente en la cultura babilonia, griega, egipcia, hasta en los mitos europeos de la Edad Media.

 
Foto: misterioteca.com

3. Duendes

De característica picaresca, tamaño reducido y de naturaleza variable, pueden ser buenos o malos, pueden encantar hogares, traer maldiciones o dar oportunidades a las personas buenas de cambiar su suerte. Está presente en culturas tan distintas como la celta o la árabes, nórdicas, ibéricas y hasta mexicanas, donde se les conoce como chaneques o aluxes.

 
Foto: taringa.net

4. Centauro

Criatura de la mitología girega, tiene cabeza y torso humano, pero su partes inferiores son de caballo. Eran toda una especie de donde los más famosos eran Folo y Quirón.

 
Foto: blogdehistoria.info

5. Ninfa

Provienen de las diversas fuerzas de la naturaleza, es decir que pueden existir ninfas de la lluvia, del fuego o de la nieve. Generalmente ocupan cuerpos femeninos de gran atractivo, con gran ingenio y habitan los lugares más bellos sobre la tierra.


Foto: eraseunlibro.net

6. Hadas

Proveniente de la mitología griega y romana, se representa en forma de una mujer hermosa y con alas de mariposa. Son protectores de la naturaleza y aparecen en otras culturas como las nórdicas y cantábricas.

 
Foto: aliciagalvan.com

7. Ogros

Es quizá una de las criaturas más horrendas de la mitología. Aparece en diversas mitologías como la germánica, ibérica o celta. Su origen se remonta a que los magiares, una etnia de Europa Central que se dedicaba a los saqueos, se les conocía como ugri. Otro origen es que los ogros vienen de la traducción del latín de la palabra ‘orco’.

viernes, 14 de octubre de 2016

MARI Y SUGAAR (LA DIOSA Y EL DRAGÓN)

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El dragón (del latín draco, y este del griego δρακων, drakon, “víbora” o “serpiente de gran tamaño, o serpiente de agua”, que probablemente viene del verbo δρακεῖν “ver claramente”) es un ser mitológico que aparece en diversas formas en varias culturas de todo el mundo, con diferentes simbolismos asociados.

En función de las diversas culturas que lo han representado, la figura del dragón juega un papel importante como dios o guardián, o como monstruo y poderoso enemigo. El mito de la existencia de los dragones en nuestra tierra se sustenta en una diversa cantidad de leyendas y representaciones, diseminadas  en toda la Peninsula Iberica.

Los dragones ibericos y occidentales tienen por lo general apariencia de un gran lagarto o cocodrilo, con alas, aliento de fuego, cuernos y gran ferocidad.  Se le atribuyen cualidades y habilidades tales como ser poseedor de una gran sabiduría y conocimiento o pecar de gran avaricia y codicia que le conduzca a devastar poblaciones enteras para apilar gigantescos tesoros. También se les relaciona con el agua, pero de modo destructivo con inundaciones catastróficas a su paso.  Por lo tanto, la imagen y figura del dragón ha ido variando y ha sido interpretada de muy diversas formas a lo largo de la historia. En Occidente actualmente es casi siempre concebido como una criatura malvada, poderosa y cruel, estereotipo extraído tanto de las antiguas leyendas como de las más modernas películas.  Son, en general, peligrosos, e incluso se les relaciona directamente con el demonio. En el Libro de Job se describe al monstruo marino Leviathan con características propias del dragón, el cual es llamado “Rey de las Bestias”.

Los cristianos heredaron la idea hebrea del dragón, que aparece en el Apocalipsis, del apóstol Juan, y en otras tradiciones posteriores. En el arte cristiano del Medievo simboliza el pecado y al aparecer bajo los pies de los santos y mártires representa el triunfo de la fe y los reinos cristianos sobre el diablo.
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A diferencia también de los mas beneficos para la humanidad como son los dragones orientales, los dragones occidentales han sido cazados o destruidos según casi todas las leyendas. Para matar a un dragón hace falta una lanza de hierro. Es muy probable que el primer hierro que conocieron los humanos procediese de meteoritos, y, puesto que estos caen desde el cielo, se creía que su origen era celestial y por tanto  contaba con el poder para destruir el mal.
“Hubo un gran combate en los cielos. Miguel y sus ángeles lucharon contra el Dragón. También el Dragón y sus ángeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo ya lugar en el Cielo para ellos. Y fue arrojado el Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles con él.”   Nuevo Testamento, Apocalipsis (12,7-9)
 San Miguel se batió con el demonio dragón y lo expulsó del cielo, pero el más famoso aniquilador de dragones es San Jorge. Según la leyenda, hace unos dos mil años vivía en un lago un dragón terrorífico que exigía sacrificios humanos. Por casualidad (o por suerte) pasó  San Jorge por el lugar en que habían atado y abandonado a su suerte a la hija del rey para aplacar las exigencias del malvado dragón. En este punto encontramos diferentes versiones de lo que allí aconteció. La primera y tal vez la más contada es que el héroe mató al dragón clavándole una lanza y en el charco de sangre que se formó en el suelo de la mortal herida, creció un rosal de rosas rojas, símbolo del amor del santo y la princesa (en Catalunya el 23 de abril se celebra la festividad de Sant Jordi en la que las damas reciben de sus amados una rosa roja)
san-jorge
La leyenda de San Jorge y el dragón, muestra la otra faceta del dragón en la mitología clásica de la época caballeresca: el dragón como guardián que custodia o secuestra princesas en sus castillos.

La lucha entre el dragón y un héroe o un dios tiene, sin embargo, distintos significados. En estos míticos combates el dragón asume dos papeles, el de devorador y el de guardián, que tienen finalmente una sola raíz: el de un ser cósmico en espera, cuya acción implica la muerte –o el nacimiento– de un orden universal. De todos modos, ese papel no se aleja del de guardián, que implica la espera y el mantenimiento de un orden que preludia una reinvención del universo o el descubrimiento de un lugar sagrado. Justamente porque son guardianes de algo sagrado, es por lo que simbolizan el puente a otro mundo o la prueba de todo héroe.

Para los celtas, el dragón era una divinidad de los bosques, cuya fuerza podía ser controlada y utilizada por los magos.  Creían que los dragones eran criaturas del mundo paralelo, y que su poder y presencia afectaba a la tierra. El camino de los dragones era fundamental para descubrir la corriente de energía telurica. Si había un punto que el dragón cruzaba seguido, un punto donde los caminos se cruzaban o uno donde el dragón paraba a descansar, éstos se convertían en lugares de poder.
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El Dragón Lusitano. Trebaruna, diosa del hogar, las batallas y la muerte es una divinidad lusitana poco conocida pero bastante importante en la provincia de Cáceres, en la zona de Galicia y en la Beturia portuguesa, por detrás de los dioses Ataecina y Endovélico. Trebaruna esta relacionada con el dragón lusitano representado como un dragón verde con cola serpentina. Los lusitanos usaban canoas hechas de cuero, o de un tronco de árbol y adornaban las proas de sus barcos esculpiéndolas en forma de dragón. Parece ser que éste símbolo era portado por los lusitanos contra los romanos quedando como legado en la simbología portuguesa. También entre los conquistadores celtas de Britania fue símbolo de soberanía, y durante la ocupación romana de la isla adornó los estandartes de guerra, convirtiéndose en un símbolo heráldico y luego militar. El dragón lusitano se convirtio en una criatura marina tan común en la iconografía portuguesa como lo serían en Francia el águila napoleónica, o el león entre los emblemas ingleses.  Presente en la corona del rey Jaime I , el dragón es también uno de los principales símbolos heráldicos de Cataluña y del País Valenciano, zona ibérica por excelencia. .
Escultura de un dragón en la Fuente de la Cascada del Parque de la Ciudadela, Barcelona. Fuente : Wikipedia
En Barcelona puedan observarse multitud de dragones artisticos de todos los tamaños, representados como cocodrilos, serpientes, lagartos, salamandras, reptiles, dragones y saurios en general. Escultura de un dragón en la Fuente de la Cascada del Parque de la Ciudadela, Barcelona. Imagen : Wikipedia
En la Mitología Catalana tiene unos rasgos especiales. El dragón es un elemento recurrente en los pasacalles y correfocs de todo el país. La Leyenda de Sant Jordi y el Dragón es emblemática, que se sitúa en Montblanc (Tarragona), así como la Leyenda del Dragón de Sant Llorenç del Munt (Barcelona) que, en el siglo IX, fue vencido por el conde Guifré el Pelós. Igual suerte corrio el Dragón de Vilardell que aterrorizaba Sant Celoni, entre Gerona y Barcelona, muerto por Soler de Vilardell . La “cucafera” dentro del bestiario popular catalán es un dragón monstruoso que tradicionalmente ha precedido la procesión del Corpus de algunas poblaciones catalanas.

Andalucia se distingue por la Leyenda del Lagarto de la Malena (o Lagarto de la Magdalena, o simplemente Lagarto de Jaén) es la más famosa de la capital jiennense. Según el mito, cuya primera referencia escrita data de 1628, en una cueva junto a la fuente de la Magdalena apareció un lagarto de grandes dimensiones (Gran Sierpe o Dragón), que atemorizaba a la gente y (dependiendo de la versión) se comía a quien iba a por agua o a las ovejas de los alrededores. Los vecinos de la Magdalena, asustados, no se atrevían a salir al manantial, por lo que buscaron una solución al problema del lagarto. Un pastor, harto de que el lagarto se comiera a sus ovejas, ideó una treta para acabar con el lagarto. Tomó a una de sus ovejas y la mató, sacándole parte de la carne y rellenando el pellejo con yesca encendida. El reptil, al oler el cordero ensangrentado, lo engulló y murió al abrasarle la yesca las entrañas. De  ahí el dicho de reventar como el lagarto de Jaén.
La «La sangre del lagarto» es un brebaje que se prepara en la ciudad el Día Oficial del Lagarto de la Magdalena. Se prepara calentando sin hervir vino tinto con tres clavos, canela en rama, azucar, cascara de limón o naranja y anís. Se puede tomar frío o caliente. Durante su preparación se recita el «conjuro del lagarto».
Conjuro:
Sal Dragón ventrudo, de fogoso hocico,
sal de tu cueva y danza como ser maldito.
Volcán de Jabalcuz escucha este duelo,
erupta tu fuego lanzándolo al vuelo,
Duendes y fantasmas venid a la sangre,
escupid el odio sin hacer vinagre.
Viento de Jaén, afila silbidos,
suenen al oído como alaridos.
Pastor, caballero, preso o guerrero,
lanza tus panes, prepara el cordero.
Enciende la yesca, trágate la pena,
¡Que reviente el Lagarto de la Magdalena!
Sugaar y Mari
Sugaar y Mari
En el Pais Vasco y Cantabria, Sugaar, también llamado Sugar o Maju es una deidad de la mitología vasca precristiana consorte de la diosa Mari capaz de cambiar de forma, tomando generalmente forma humana o forma de serpiente o dragón. Una leyenda vizcaína lo vincula al origen mitológico del linaje de los señores de Vizcaya. Según esta leyenda, una princesa escocesa refugiada en Mundaca tuvo un encuentro erótico con Sugaar, de donde nacería Jaun Zuria, primer señor mitológico (no histórico) de Vizcaya.

No hay que confundir a Sugaar con Herensuge, un enorme dragón de siete cabezas de la mitología vasca, mucho mas primario y diabólico. Volaba dejando un rastro de fuego, y haciendo un sonido aterrador. Se alimentaba de caballos y burros, y a veces raptaba seres humanos y los ahogaba, se los comía o, simplemente, los hacía enloquecer..

En las mitologías asturiana, cántabra y gallega, el cuélebre, culebre o serpe son los nombres dados a una criatura legendaria, , descrita como un ser con forma de dragón, similar a una serpiente alada.  Vive en los bosques, en las cuevas y en las fuentes de gran cavidad subterránea. Otras veces en las gargantas de los ríos y arroyos, alojándose en las covachas que suelen apreciarse en los recodos de las gargantas pétreas.  Ataca a las personas y a los animales. La escama que le cubre es tan dura que rechaza los impactos de las armas arrojadizas; únicamente se le puede dar muerte hiriéndole en los ojos o en una parte vulnerable de la garganta.

El mito es de origen griego, semejante al mito del dragón que custodiaba las manzanas de oro en el Huerto de las Hespérides, situado allá en un punto de la costa de las islas del océano Atlántico, las Islas Canarias. Este jardín se lo había regalado la diosa Gea o Tierra a la diosa Juno, y estaba custodiado por un dragón llamado Ladón. Hércules obligó al dios marino Nereo, levantándole de la tierra entre sus brazos, a que le revelara el lugar y su secreto. Nereo era hijo de la Tierra, y mientras la tocase con sus pies era invencible. Hércules mató al dragón y robó las manzanas de oro, las naranjas. 

 El artista y arquitecto  Antonio Gaudí, en su obra de la puerta de la finca Güell de Barcelona plasmo a Ladón,  el fiero guardián de la entrada del jardín de las Hespérides, que fue muerto por Hércules, según se relata en  L’Atlàntida de Jacint Verdaguer. Ese dragón imponente, de más de cinco metros de envergadura, con fauces y dientes recortados, alas de murciélago y cola en espiral, sorprende a los turistas por su ferocidad.

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Existe una historia sobre un cuélebre que supuestamente fue avistado en Felechosa, Aller, Asturias en 1965. Se dijo que entonces se había llevado a cabo la última batida oficial de la Guardia Civil contra este animal mitológico. La batida, en tono festivo, habría culminado con una espicha que un empresario local, Luciano Tejón Muñiz, organizó para las autoridades y para motivar con ello a que los periodistas con sus artículos atrajeran el turismo a esta localidad. Pero como diría uno de los vecinos Manolo Tejón “hubiérayos dio meyor sin hubieran discurrío algo con la Virgen del Carmen como fizieron en Lourdes, o Fátima”.

martes, 14 de junio de 2016

Historia de la inmortalidad: los inmortales en el mito y la leyenda

Portada - Ilustración alegórica de la inmortalidad. (Gnostic Warrior)

Uruk de Mesopotamia fue probablemente el primer inmortal de las leyendas. Se creía de él que era un individuo “normal” que, sencillamente, no podía morir. Sin embargo, la mitología sugiere que siempre han existido inmortales y consejeros. En este sentido, Uruk podría ser considerado como el primer ejemplo de un consejero inmortal de la humanidad.
Gilgamesh era rey de la ciudad de Uruk. Supuestamente vivió 2.000 años después de Uruk el Inmortal. Según algunas leyendas, Uruk vivió en la corte de Gilgamesh, e incluso fue uno de sus maestros. Gilgamesh era hijo de Enkidu y Ninsun.

Dos vidas, dos formas de ser

El mito de Enkidu nos habla de nueve mujeres inmortales que llegaron hasta él cuando nació. Estas nueve mujeres eran las hadas que realizaban predicciones sobre la vida de un niño y su destino al nacer. Tras una serie de buenos augurios de las primeras ocho hadas, la última, la más joven pero también la más sabia, predijo que Enkidu viviría dos vidas: una propia, en la que actuaría erróneamente, y una segunda que le pertenecería a ella y en la que sus acciones estarían caracterizadas por su rectitud.
Fragmento de un relieve dedicado a la diosa Ninsun, madre de Gilgamesh. (Public Domain)
Fragmento de un relieve dedicado a la diosa Ninsun, madre de Gilgamesh. ( Public Domain )
Además, el hada afirmó que esperaba un gran don para la segunda vida de Enkidu. Estaba en lo cierto. En su primera vida, a pesar de ser fuerte, valeroso y sabio, como habían predicho las primeras ocho hadas, Enkidu cometió muchos errores y lo echó todo a perder tanto en su reino como en su vida personal. Finalmente, con su reino ya en decadencia, Enkidu se encontraba en su lecho de muerte. Fue entonces cuando suplicó el perdón de la sabia hada que había predicho que viviría dos vidas diferentes.

En ese momento, la inmortal hada se le apareció e hizo retroceder el tiempo de nuevo hasta el momento en que Enkidu era aún joven. En esta segunda vida, Enkidu actuó con rectitud, se casó con Ninsun y concibió a Gilgamesh, el gran ‘don’ que el hada le había predicho.
Posible representación del rey Enkidu. (CC BY-SA 3.0)
Posible representación del rey Enkidu. ( CC BY-SA 3.0 )

El mortal deseo de Karún

Carún era un inmortal de la cultura etrusca. Se cuenta de él que descendió a los infiernos y regresó, y también es conocido por haber sido infeliz a causa de su condición inmortal. Es uno de los poquísimos inmortales cuyo único deseo era la muerte. Curiosamente, en mitos de todo el mundo, los héroes que viajan al infierno y regresan pueden ser reconocidos como inmortales porque dejan el mundo de los vivos sin haber muerto y vuelven a él posteriormente. Los dioses de las antiguas mitologías también son inmortales. En ocasiones se considera a los antiguos dioses seres humanos inmortales disfrazados. El dios eslavo Veles, por ejemplo, admitía ser inmortal, pero no un dios.

Vampiros, hombres-lobo y la Iglesia

Los vampiros son un buen ejemplo de criaturas mitológicas inmortales. Según cierta teoría, las historias de vampiros fueron creadas por auténticos inmortales a fin de mantener en secreto su propia existencia. Taulreus defiende esta idea en su libro Gheestelycke Sermoonen. Los seres terroríficos como vampiros y hombres-lobo evitarían por tanto que la gente considerase la posibilidad de la existencia real de seres humanos inmortales.

En el pasado, la Iglesia prohibió e intentó destruir todos aquellos libros que planteaban la posibilidad de la existencia de inmortales bajo una forma física. Por otro lado, los alquimistas eran acosados y perseguidos por buscar la Piedra Filosofal, un mineral legendario que supuestamente serviría para elaborar el elixir de la vida (eterna).
‘El alquimista en busca de la Piedra Filosofal’, óleo de Joseph Wright, 1711. (Public Domain)
‘El alquimista en busca de la Piedra Filosofal’, óleo de Joseph Wright, 1711. ( Public Domain )

Leyendas posteriores

La obra Gheestelycke Sermoonen nos habla de un joven soldado que pasa a formar parte de un grupo de mercenarios. En el transcurso de una batalla, el joven es testigo de cómo dan muerte a su comandante, jefe de los mercenarios. Antes de morir, el jefe deja al joven al mando. Con el paso del tiempo, el nuevo comandante envejeció y se retiró a una ciudad de algún lugar de Egipto.