viernes, 9 de octubre de 2015


Apolo con ninfas

Hija de Poseidón y de Afrodita, era una Ninfa de la isla de Rodas. Fue amante de Apolo y, cuando los dioses se repartieron el mundo, Apolo, que entonces se encontraba ausente, no obtuvo parte alguna. A su regreso al Olimpo se quejó a Zeus y le pidió como compensación la isla de Rodas, que había visto en el fondo del mar. La isla apareció entonces en la superficie y desde aquel momento fue Apolo su propietario. Hizo a la Ninfa Rodos madre de siete hijos.

jueves, 8 de octubre de 2015

Las Sirenas, las doncellas de la muerte


Tal vez hayan sido los seres más encantadores entre aquellos que en la Mitología Griega (y posteriormente en otras culturas) poseían cualidades físicas bicorporales, es decir, mitades de cuerpos de humanos y mitades de cuerpos de alguna especie animal. En ese sentido, recordaremos al Minotauro (cuerpo de hombre y cabeza de toro), a los Centauros (mitad inferior de caballo y mitad superior de hombre), a los Sáritos (hombres con patas de cabras) y por supuesto, las Sirenas, entre otros.
Recreación de una Sirena “de la segunda era”. Originariamente, tenían cuerpo de ave y torso de mujer.

Sin embargo, el costado atrayente y ameno de éstas últimas resulta de un proceso de exaltación por parte de las distintas culturas, ya que originalmente estas criaturas poco tenían de bondadosas. Es más, su fisonomía preliminar no era una fusión entre bellas mujeres con extremidades inferiores de pez, sino que su parte animal era similar a la de ciertas aves. Precisamente, la Sirenas originarias tenían alas y los antiguos griegos creían que eran las encargadas de trasladar a las ánimas al Hades, luego de la muerte de la persona. Este mito explica en parte la presencia de estatuas alusivas en los distintas celebraciones funerarias de los antiguos helenos.
 
Lo cierto es que paulatinamente las mujeres- aves fueron trocando en mujeres-peces. Tal transformación puede remitirse a un paralelo establecido con las nereidas (hermosas deidades acuáticas con aptitudes artísticas y musicales). Es decir que las Sirenas adoptaron peculiaridades de las nereidas y acogieron el perfil por el cual hoy la conocemos y bastará con recordar a la personaje de Hans Andersen, La Sirenita, que posteriormente será llevada al cine por Disney.
La Sirenita, la película infantil de Walt Disney basada en la novela de Andersen
Si nos detenemos a recordar ciertos hechos relacionados con las nereidas, tendremos las tragedias de Narciso y de Hermafrodito, que hemos narrado en publicaciones anteriores. En ambos casos, fueron las nereidas las que llevan a la perdición a estos dos jóvenes, rogando castigo a los dioses por rechazarlas como amantes. Así, uno de ellos murió ahogado al querer abrazar su propia imagen reflejada en una fuente de agua (Narciso) y el otro sufrió la fundición de su cuerpo y con el de su acosadora, quien había pedido nunca separarse de él (Hermofrodito). En efecto, nuestras personajes del día  también llevaran a la perdición a los hombres…
En esta pintura se puede apreciar la primera fisonomía aceptada de las Sirenas, con cuerpo de ave y cabeza de mujer. Odiseo permanece atado al mástil
Las Sirenas adquieren así el don del canto de las nereidas y náyades, y dicha emisión de sonido poseía un efecto hipnotizador que llevaba a los navegantes a lanzarse inconscientemente al mar o, en el peor de los casos, estrellarse contra las rocas y morir. Se dice que el objetivo de las astutas Sirenas era provocar el deceso de la víctima para luego comerse su carne, sin tener que esforzarse en una innecesaria e fortuita cacería. No obstante, y a pesar de que muchos les sirvieron de banquete, dos grupos diferentes de héroes griegos lograron vencer y provocar su suicidio a las Sirenas, a causa de la frustración que esto les producía.
Sirenas en el fondo del mar
Cronológicamente, el primero de los grupos fue el de los Argonautas (guerreros oriundos de Argos), cuyo líder era  Jasón. En su misión por obtener el Vellocinio de Oro, tropezaron con las magníficas Sirenas, que con sus cantos comenzaron a hipnotizar a los viajeros y a punto estuvieron éstos de lanzarse al mar, obnubilados con las dulces melodías que los engendros proferían, si no fuese porque entre ellos se encontraba Orfeo, el eximio músico. En efecto, el artista, abstrayéndose del canto de las Sirenas, comenzó a tocar una melodía para que sus compañeros no oyeran las pérfidas sinfonías de aquellos seres femeninos y fue de esta manera como lograron salvar la embarcación y sus propias vidas.
En esta otra pintura, las Sirenas sí adquieren la forma conocida por la mayoría, con cuerpo de pez y torso de mujer. Odiseo las observa asombrado
El segundo grupo es quizá más famoso que el anterior, ya que se trata de Odiseo y sus compañeros, cuya circunstancia fue narrada en La Odisea de Homero. El legendario rey de Ítaca, luego de errar largamente en las aguas y sortear distintas peripecias marítimas luego de incendiar Troya, tenía bien en claro a qué se enfrentaría si se encontrase con las Sirenas ya que la hechicera Circe lo había puesto al tanto de los peligros. Por ello, precavido, ordenó a todos sus compañeros a cubrirse los oídos con cera, pero dicha disposición no lo alcanzó a él, ya que curioso como pocos, quería conocer el canto de aquellas mujeres acuáticas. Sin embargo, solicitó que lo ataran al mástil del barco, para no enajenarse y caer en la trampa de las Sirenas.
 
Como conclusión, podemos decir que aquellas extremidades de aves originales dejaron su lugar a la extremidades de pez. Por un lado debemos agregar que la antigua fisonomía de las Sirenas fue de alguna manera apadrinada por lo que se conoce como Harpías y, por otro, que las Sirenas fueron nereidas transformadas por un castigo divino. Precisamente, acerca de esto hay varias versiones, pero me quedaré con aquella que dice que fue una pena impuesta por Afrodita, ya que estas nereidas osaron desafiar a la diosa para ver quién era más bella. Así, la diosa del amor y la sexualidad, les juntó las piernas y las arrojó al mar. Dada su discapacidad, se entiende por qué odiaban a los varones…

martes, 6 de octubre de 2015

Cariclo


En la mitologia griega Clarico, según Apolodoro y Calímaco fue una de las compañeras preferidas por Atenea, quien incluso le permitía a menudo montar en su carro como muestra de la mucha confianza que se tenían. Según narran ambos escritores, un día en el que Atenea y Cariclo estaban bañándose desnudas en la fuente Hipocrene, en el monte Helicón, Tiresias, su hijo que cazaba por allí, vio a Atenea desnuda. La diosa lo cegó inmediatamente, por lo que Cariclo le pidió explicaciones; Atenea lo hizo diciendo que todo mortal que ve a un inmortal en contra de su voluntad debía perder la vista; sin embargo, para consolar a su amiga, le concedió a Tiresias otras virtudes:
Le dio un bastón de cornejo, con el que podría dirigir sus pasos igual que si tuviera vista.
Aclaró y purificó sus oídos, para que pudiera entender el lenguaje de los pájaros, dándole así el don de la profecía.
Además, le prometió que después de muerto, en el Hades, conservaría todas sus facultades, incluida la profecía.

lunes, 5 de octubre de 2015

Peg Powler es una criatura del folclore inglés parecida a una bruja, con la piel verde, el pelo largo y los dientes afilados. Se dice que vive en el río Tees, en Durham, en la parte norte de Inglaterra. Cuando algún viajero solitario se acerca demasiado al borde del agua, especialmente si se trata de niños traviesos, les agarra de los tobillos y los ahoga en el río.

Se dice que la palabra Peg o Peggy está relacionada con la palabra griega pegae, un duende o ninfa del agua. Peg es, por lo tanto, una deidad pagana.

Este personaje, una especie de espíritu del agua, es común en el folclore inglés y se puede encontrar con similares características y otros nombres a lo largo de todo el país (Grindylows en Yorkshire, Jenny Greenteeth en Lancashire, por ejemplo). Todos parecen haber sido inventados para asustar a los niños, como prevención para que no se acerquen demasiado a aguas peligrosas.

domingo, 4 de octubre de 2015

Hamingja


Conoce todas las criaturas de la mitología nordica




Era un tipo de ángel guardián femenino en la mitología nórdica. Se creía que acompañaba a una persona y que decidía su suerte y felicidad. Cuando una persona moría, la hamingja pasaba a un familiar querido y así acompañaba una familia durante varias generaciones y decidía su suerte y felicidad. Incluso era posible prestar la propia hamingja a un amigo. 




 

viernes, 2 de octubre de 2015

Datsue-ba


Datsue-ba (traducido como "anciana que desgarra sus vestiduras), es una anciana que se sienta a orillas del río Sanzu en el Reino de los Narakas (infierno budista). En el río ella tiene dos deberes
principales. Se dedicaba a desgarrar las almas pecadoras que iban al infierno a través de las aguas del río, mientras que las almas no pecadoras lo cruzaban cómodamente a través de un puente.

De acuerdo con el folclor budista japonés (especialmente de sectas de orígenes puramente japonesas), cuando un niño muere su alma tiene que cruzar el río Sanzu.
 
Tradicionalmente se cree que cuando una persona muere, puede cruzar el río en tres puntos diferentes, dependiendo de lo que haya sido su vida. Como los niños no acumularon muchas experiencias, ellos no pueden cruzar el río. A orillas del río, el alma del niño muerto encuentra a la anciana Datsue-ba. Ella le quita las ropas al niño y le aconseja juntar un montón de piedras sobre las cuales pueda subirse para alcanzar el paraíso. Pero antes de que el monte de piedras alcance una altura considerable, los demonios del infierno intentan maliciosamente tumbar la obra. El Bodhisattva Jizō salva estas almas de permanecer construyendo la pila de piedras por la eternidad a orillas del río y los oculta entre sus ropas.

Cuando se trata del alma de un adulto, Datsue-ba obliga a los pecadores a quitarse las ropas y el anciano Keneō cuelga las ropas de manera que pueda calcular la gravedad de las faltas. Si el pecador llega desnudo, Datsu-ba los desnuda de su piel. Existen diversos niveles de castigos: por ejemplo, para los ladrones, Datsu-ba les quiebra los dedos y junto a su anciano compañero, atan la cabeza del pecador a sus propios pies.


jueves, 1 de octubre de 2015

Atlas, el líder de los Titanes y el padre del Océano Atlántico

La leyenda del Titán que desafió a Zeus y del que derivaron palabras relacionadas con la Geografía
Es indudable que, dada la fascinación por las imágenes que los seres humanos tenemos en el sentido lacaniano, ante la simple mención de Atlas se nos venga a la mente la imagen del tristemente célebre titán sosteniendo el mundo. La efigie ha sido prolífica en términos de expansión por el mundo, como símbolo del esfuerzo aunque así también del castigo divino. Pero si bien es cierto que “una imagen vale más que mil palabras”, es importante saber que de Atlas nace el nombre del Océano más joven del planeta y el segundo en extensión: el Océano Atlántico. Asimismo, si bien de forma indirecta, el nombre del titán fue utilizado para nombrar al conjunto de mapas.
Luego de la derrota de los Titanes, Atlas fue condenado por Zeus
Luego de la derrota de los Titanes, Atlas fue condenado por Zeus
El mito de Atlas está ligado directamente con la denominada “Titanomaquía”, es decir, la feroz guerra entre los Titanes, que dominaban el mundo, y los dioses, encabezados por Zeus, que intentaban derrocarlos. Hijo del arcaico Gigante Jápeto, Atlas lideró la resistencia ante el ataque de los “Olímpicos”, librando una cruenta batalla que finalmente derivaría en la derrota de los Titanes y en el nacimiento de una nueva era gobernada por los hermanos Zeus, Poseidón y Hades.
La beligerancia entre ellos designaba, en cierto modo, el paso del antiguo mundo al nuevo, ergo, el del advenimiento del hombre. Esto explica el porqué Zeus es el creador de la raza humana. Los antiguos griegos necesitaban encontrar una explicación a la emergencia del hombre en el planeta y hallaron en la “Titanomaquía” una razón más que suficiente.
Al igual que su hermano Prometeo, Atlas fue condenado a un sufrimiento eterno
Al igual que su hermano Prometeo, Atlas fue condenado a un sufrimiento eterno
Lo concreto es que, como es sabido, los vencedores impusieron reglas y condenas a los derrotados. La mayoría de los Titanes fueron encarcelados en el Tártaro, la región del Inframundo que estaba por debajo, incluso, del mismísimo Hades. En ese sentido, en la Divina Comedia, Dante Alighieri describe el paso del octavo al noveno círculo del Infierno como “la fosa de los Gigantes”, lo cual (más allá de alguna discusión de una referencia o no a los Gigantes bíblicos) retoma el mito del castigo de Zeus hacia los rebeldes.
Virgilia explica el suplicio de los Titanes en el Infierno a Dante
Virgilio explica el suplicio de los Titanes en el Infierno a Dante
Sin embargo, no todos fueron cautivos del tenebroso Inframundo, sino que a Atlas, por ser el líder de la revuelta titánica, fue condenado a un castigo tal vez peor: sostener eternamente las estructuras que mantenían separados a la tierra de los cielos. Según el mito, años más tarde, el héroe Perseo pasó por el lugar donde Atlas sostenía el mundo y, ante unas amenazas del titán, Perseo le mostró la cabeza de Medusa a los ojos, convirtiéndolo inmediatamente en piedra, asentando las montañas a las que hoy se las conoce como “Cordillera de Atlas”, en África.
Como conclusión, la leyenda de Atlas es una de las historias más famosas de la Mitología Griega, no sólo porque dio nombre a los trabajos cartográficos y al Océano, sino porque su castigo aun hoy es representado en miles y miles de imágenes y esculturas en todo este mundo que Atlas sostiene con el correr de los siglos…


http://blogs.infobae.com