Minta era una hermosa y temperamental ninfa que habitaba el
inframundo como concubina de Hades. Cuando el rey de los infiernos raptó
a Perséfone para convertirla en su legítima esposa, los celos se
apoderaron de ella. Despachada, comenzó a lanzar gritos y amenazas,
haciendo saber a quien quisiera escucharla que ella era más bella que
Perséfone, que reconquistaría a su amante y expulsaría a la intrusa del
palacio de Hades. Pero sus amenazas resultaron estériles.En éste punto
el mito se divide en dos partes: por un lado se dice que Perséfone,
indignada por el atrevimiento de la ninfa, la desmembró y que Hades,
compasivo, la transformó en una planta odorífera. La otra versión nos
cuenta que fue Demeter, madre de Perséfone, encolerizada por la
insolencia de la ninfa, la aplastó y la pateó con su sandalias,
pulverizándola.
Minta resurgió entonces como planta y Demeter, presa del odio, la condenó a la esterilidad.
La bella ninfa Aminta, la manta exigente, había quedado reducida a
una triste planta, una planta que produce un olor embriagante y que su
ingesta despierta la líbido, incitando a los placeres amorosos. Tanto es
así, que en época de guerra, los soldados romanos tenían prohibido su
consumo.
Una diosa de cabello carmesí, el rostro más hermoso que habían visto en Grecia, hija de Zeus y amante de la pasión. Un nombre. Helena.
Helena de Troya sobresalía desde niña, era muy
hermosa, su belleza era muy conocida en toda la región, tanta era la
atracción que generaba en los hombres que Teseo la raptó.
Según la mitología, Helena era hija del dios
Zeus y su madre era Leda, aunque otras fuentes narran su nacimiento como
una atribución a Némesis, que para evitar a Zeus, se transformó en una
oca, pero el dios tomó la forma de un cisne para unirse a ella en un
encuentro fecundo. Tras el encuentro, Zeus viajó a Esparta y depositó el
huevo fecundado en Leda, quien a la vez se embarazó de dos gemelos,
Cástor y Pólux de Tindaro, quien fungió como padre de todos. Entonces,
el nacimiento de los gemelos sucedió al mismo tiempo que el de Helena.
Teseo, atraído por su inigualable belleza la capturó para hacerla suya y sodomizarla, unos días más tarde, los hermanos de Helena tuvieron que ir a rescatarla y la devolvieron a sus padres.
Cuando Helena alcanzó la edad para desposarse,
Tindaro, su padre, estaba muy confiado en que algo bueno saldría de la
avalancha de pretendientes que la joven tenía; pero siguiendo un consejo
de Odisea, propuso que los hombres se disputaran el amor de su hija, el
que sobreviviera de las afrentas resultaría el elegido, así Helena se casó con Menelao.
Mientras Helena estaba casada con Menelao, Paris,
el heredero menor de la casa de Troya, había tenido que intervenir en
un pleito entre las diosas Atenea, Afrodita y Hera, se debía decidir
quién era la más hermosa. Para ganar la atención del joven, cada una de
las diosas trataba de manipularlo ofreciéndole bienes y fama. Atenea le
ofreció la prudencia y victoria en todas sus batallas: Hera le ofreció
Asia y Afrodita el amor de Helena. Paris premió con una manzana de oro la hermosura de Afrodita.
Para buscar su “premio”, Paris se embarcó hacia Esparta y mientras Menelao estaba ausente por haber partido al funeral de Carteo, robó a Helena y se la llevó a Troya. Cuando Menelao supo de esta afrenta le declaró la guerra a Troya.
De acuerdo con los relatos de Herodoto, los vientos
en el mar hicieron que la nave de la pareja hiciera una escala en Egipto
donde fueron recibidos por el rey Proteo que no sabía para ese momento
lo que ocurrió en Esparta. A pesar de lo que se dice en algunas fuentes,
Heroto cree que este monarca retuvo a Helena hasta que Paris regresara por ella tras la guerra de Troya.
Así Esparta y Troya fueron a la guerra. Por siete
años, los griegos sitiaron Troya. Las tropas griegas saquearon varias
ciudades cercanas y se mantuvieron así hasta que idearon la construcción
de un caballo de madera hueco, en el que se metieron hasta que
los troyanos aceptaron meter el animal a su terreno, ahí los enemigos
saquearon y vencieron la guerra.
Algunas fuentes señalan que Helena regresó a manos de los griegos, otras que se reunió con Paris en Egipto y algunas más que ni Paris ni Helena regresaron jamás a Troya, sino unos impostores.
Algunos de los sobrevivientes de la guerra en Troya
llegaron a una nueva colonia donde 300 años más tarde se fundó el
Imperio Romano.
La Guerra de Troya al igual que la figura de Helena
forman parte de la mitología griega, y aunque algunos historiadores
creen que en efecto, la mujer existió, no se puede decir quién era ni si
el conflicto inició por su causa.
Museo
Arqueológico Nacional. Las esculturas íberas de damas oferentes tienen
elementos comunes, pero también pueden ser muy diferentes, como estos
tres ejemplos en la imagen.
Diosas, sacerdotisa o mujeres de alta alcurnia
El misterio envuelve a estas mujeres tan bellamente
representadas y depositadas en las necrópolis o importantes tumbas
encontradas en nuestra península. “La hija de Jefté” de James Tissot, inspirada en la Dama de Elche
Las mujeres íberas fueron transmisoras de status y de prestigio.
La mujer íbera estaba bajo la autoridad paterna, primero bajo la del
padre y luego bajo la del marido, sin embargo la mujer era transmisora
de status y daba, por ella misma, prestigio al hombre, constatamos este
hecho en los matrimonios de Asdrúbal y de Anibal que se casaron con
princesas ibéricas. A pesar de la dependencia del padre y del marido, la
mujer íbera podía conservar, administrar y trasmitir su dote.
La mujer en el mundo ibérico contribuyó a crear y fortalecer vínculos
diplomáticos, el más conocido es el de la princesa íbera Himilce que se
casó con Anibal para sellar una alianza entre ambos pueblos, el íbero y
el cartaginés, contra Roma. La sociedad ibérica fue por lo tanto,
exógama al aceptar, incluso fomentar el matrimonio entre etnias
diferentes y monógama
No es demasiado lo que se conoce sobre la
mujer ibera. Sólo lo que se deduce del testimonio de la escultura y la
cerámica o de los textos del historiador griego Estrabón.
Estrabón dice de las iberos:
“… Las mujeres
trabajan la tierra y paren en el mismo campo, bajo un árbol y luego
siguen trabajando…”; “… El esposo es el que dota a la mujer y son la
hijas quienes heredan y eligen las esposas para sus hermanos…” Y añade: “… tales costumbres apuntan a una ginecocracia que no puede llamarse civilizada…”
Gran Dama Oferente
La mayoría de las mujeres íberas trabajaban junto con el hombre en el
cuidado del campo y del ganado, como dice Estrabón “pare en el campo y
sigue trabajando” y en muchas ocasiones se hace cargo por completo del
campo, de los animales y de los hijos pues la sociedad íbera era muy
belicosa y eran frecuentes los enfrentamientos entre distintos pueblos
íberos por esta razón tenía un papel bastante reconocido aunque su
estatus era inferior al del hombre). Quizá, las frecuentes guerras
favorecen la importancia social de la mujer, que vela por la familia y
el poblado mientras el hombre está combatiendo
El historiador romano Salustio nos dice que escogían a su esposo
entre los guerreros más destacados. Las mujeres eran empresarias,
decidían en la casa, llevaban el negocio, traspasaban su linaje a sus
descendientes y ocupaban todos los cargos del Gobierno en los llamados
“consejos de mujeres”.
La mujer está íntimamente relacionada con el mundo sobrenatural, de
lo mágico, de lo misterioso, de lo No racional. La situación de la mujer
ibera depende de su clase social. Si pertenece a la aristocracia del
poder y del dinero, goza de amplias prerrogativas, como se deduce de los
ajuares de sus tumbas, que compiten en riqueza con los de los hombres.
La mujer ibera aparece en las ceremonias religiosas en plano de igualdad
respecto al hombre (como se manifiesta en las pinturas de los vasos de
Liria), o incluso en un nivel superior, cuando representa a la diosa (la
Dama de Elche o la de Baza). Incluso es posible que el sacerdocio, esté
integrado principalmente por mujeres (como sugieren las damas oferentes
del Cerro de los Santos).
Entre los ibéros prevalecía el culto de las divinidades femeninas, de
carácter telúrico, aunque también rendían culto al sol y la luna. Los
iberos tenían una religión matriarcal, con una diosa única. La Madre, la
Dama (Ama), símbolo de la creación y de la fertilidad, omnipresente,
que lo tiene todo y a la que acuden constantemente en demanda, que
imprime en el alma humana un maravilloso código moral, que castiga las
infracciones, en vida, con remordimientos interiores y, tras la muerte,
con un juicio (“paso estrecho y dificultoso”) que, si se logra salvar,
conduce al “refugio de paz y bienestar” (bake on tei) junto a La Madre y
para siempre.
Entre los ibéros tenían gran
importancia la casta sacerdotal, en la que las mujeres, como se observa
en los túmulos funerarios, eran el vínculo de la vida y la muerte. Las
sacerdotisas gozaban de gran prestigio, ya que eran las que estaban en
continuo contacto con el mundo de los dioses, aunque también había
hombres que desarrollaban una tarea mística, prueba de ello son los
sacerdotes lusitanos, que leían el futuro en los intestinos de los
guerreros enemigos.
A pesar de la valoración positiva de la
mujer en el mundo íbero, ésta tiene una función sedentaria, protectora
de la familia y es el hombre el que se desplaza, el que encarna la
individualización y el poder tanto político como militar.
Las esculturas de damas iberas
“Damas” es el nombre que reciben las esculturas
funerarias aparecidas en diferentes necrópolis ibéricas. Las esculturas
iberas nos presentan prácticamente la única fuente para aproximarnos al
aspecto físico de sus gentes; ya que incineraban a sus muertos y no
tenemos cadáveres para su estudio antropológico.
Las figuras escultóricas que conocemos con el nombre de damas (nombre
que se viene dando a partir de la primera hallada en excavaciones, que
fue la Dama de Elche) pertenecen al arte íbero. Junto a las dos grandes
damas (Elche y Baza) de claro significado funerario, existe dentro de la
producción escultórica ibérica una gran cantidad de damas oferentes.
Todas las encontradas hasta el momento tienen una cavidad que se supone
para depositar las cenizas fúnebres o bien para confiar algún tipo de
ofrenda u objeto litúrgico.
Junto a las dos grandes damas (Elche y Baza) de claro significado
funerario, existe dentro de la producción escultórica ibérica una gran
cantidad de damas oferentes.
Ya sedentes o en pie, se caracterizan por portar un vaso o recipiente
entre sus manos, lo que ha hecho pensar a los arqueólogos en
sacerdotisas, aunque otros autores piensan en simples exvotos a los
dioses (de ser esta última hipótesis serían semejantes a las kores del
arcaismo griego).
Y es que precisamente en estas damas oferentes (mucho más numerosas
que las funerarias) en donde podemos constatar cómo el mundo íbero es
mucho más múltiple de lo que solemos pensar, una amalgama de tradiciones
muy distintas (desde el mundo tartésico y fenicio en el sur, el púnico y
el griego en la costa mediterránea, otras endógenas y locales, a veces
influidas por la cultura celta en las zonas centrales…)
Las esculturas de damas iberas están realizadas en piedra caliza y en
ellas se aprecian restos de policromía. Su estilo se caracteriza por
presentar similitudes con las esculturas griegas de comienzos del siglo V
a. de C. aún con ciertos rasgos de arcaísmo (acusada frontalidad y
rigidez). Portan lujosas vestiduras, tocados complicados y joyas
recargadas y ostentosas en las que la influencia fenicia aparece
claramente. Ninguna de ellas se puede tomar como un ejemplo aislado. Son
un buen ejemplo del arte íbero con influencias del Mediterráneo
oriental y del mundo griego.
La gran dama oferente del Cerro de los Santos, aparece enjoyada con
tres collares diferentes, el tercero con anforillas como las que lleva
la Dama de Baza y la de Torres, la misma dovela que la Dama de Elche y
todas con las tres túnicas. Ya sedentes o en pie, se caracterizan por
portar un vaso o recipiente entre sus manos, lo que ha hecho pensar a
los arqueólogos en sacerdotisas, aunque otros autores piensan en simples
exvotos a los dioses (de ser esta última hipótesis serían semejantes a
las kores del arcaismo griego).
Los tejidos utilizados en la confección de la indumentaria ibera eran
la lana y el lino, habiéndose distinguido en La Albufereta diversos
tipos de tejidos, entre los que destacan unos tejidos gruesos de
contextura como de lanilla actual y lienzos finos similares al hilo
posiblemente para fabricar la ropa interior.
Para los colores, si tenemos que hacer caso de la pintura de las
estatuas, se utilizaba el rojo púrpura para los mantos masculinos y el
azul cobalto y la combinación de varios colores en las mujeres. Es
probable que el ajedrezado que aparece en algunos mantos como el de la
Dama de Baza se deba a que están realizados con fibras previamente
teñidas. El velo, el manto y la túnica forman son los tres elementos del traje femenino ibero.
El velo a veces se confunde con el manto, aunque el
triangular que cubre la parte posterior de la cabeza y llega hasta los
hombros es inconfundible. Hay, además, un velo propio de las
“sacerdotisas” que va sobre la mitra o la peineta y llega hasta los
muslos.
El manto es la última
pieza de la vestimenta. Consiste en una pesada prenda que cubre los
hombros, la espalda y los brazos de la figura. Es la prenda que envuelve
toda la figura llegando hasta los pies, que aparece sobre todo en las
estatuas de piedra. Se clasifican los mantos en rectangulares, semicirculares y con mangas.
Los rectangulares se separan según su tamaño y su forma de sujeción.
Los semicirculares se distinguen en abiertos y cerrados.
La tunica. Se distinguen también hasta cuatro tipos de túnica,
traje de mangas cortas que cubre toda la figura hasta los tobillos,
atendiendo a la forma de terminar la prenda. Aunque tienen parecidos con
prendas similares de la cuenca del Mediterráneo, su origen parece
local.
Las sacerdotisas eran quizás las que más adornos tenían.
De ellas vienen la mantilla y la peineta, con la que se solían cubrir
la cabeza y el cuerpo, un ejemplo de ello es la Dama de Elche, y los
moños que hoy se pueden ver en Castellón y Valencia. El tocado de la
cabeza de las damas iberas es muy complicado, como puede verse por la de
Elche o la menos compleja de Baza. Las iberas usaban peinetas,
diademas y mitras, altas o bajas, que, aun pudiendo ser un producto
autóctono, estarían inspiradas en modelos greco-orientales.
Los amuletos y los símbolos de protección
están muy presentes en el mundo íbero como pueden ser collares o
campanillas, para auyentar el “mal de ojo”, en nuestra sociedad, en
sociedades rurales, se sigue poniendo a los niños algunos objetos como
“la higa” o lazos que cumplirían esta función.
Hay, además, toda una serie de adornos
que servían para realzar la belleza de las mujeres iberas, destacando
entre ellos los variados collares de las grandes Damas (Elche, Baza y El
Cerro de los Santos) y los también abundantes de los bronces y
terracotas. También son frecuentes los cinturones, pendientes,
brazaletes y pulseras.”Artemidoro de Éfeso”, hombre de Estado que viajó
por las costas de Iberia alrededor del año 100 a. C., describe a la
mujer íbera en un texto que ha llegado hasta nuestros días, y en el que
puede reconocerse muy bien la descripción de la Dama de Elche, tal es el parecido:
Algunas mujeres ibéricas llevaban
collares de hierro y grandes armazones en la cabeza, sobre la que se
ponían el velo a manera de sombrilla, que les cubría el semblante. Pero
otras mujeres se colocaban un pequeño tympanon alrededor del cuello que
cerraban fuertemente en la nuca y la cabeza hasta las orejas y se
doblaba hacia arriba, al lado y detrás.
“(…) en algunos lugares llevan collares de hierro con unos
ganchos doblados sobre la cabeza que avanza mucho por delante de la
frente. Cuando quieren, cuelgan el velo de esos ganchos para que les dé
sombra en el rostro. En otros lugares se colocan alrededor un disco
redondeado hacia la nuca, que ciñe la cabeza hasta las orejas y que se
despliega hacia arriba y hacia los lados. Otras se rapan la parte
delantera del cráneo para que brillen más la frente, otras se colocan
sobre la cabeza una columnilla de un pie de alto, trenzan alrededor del
cabello y luego lo cubren con un velo negro.”
Las damas se maquillaban, como se puede deducir de
los restos de policromía de algunas de las Damas, de los restos de
espejos y de los ungüentarios para perfumes y cremas. Posiblemente se
maquillaban el rosto de blanco, se coloren las mejillas y se marquen el
contorno de los ojos con negro de antimonio, como ya utilizaban otros
pueblos de la antigüedad. Las mujeres gustaban por los perfumes, que se
elaboraban con aceites y esencias y se guardaban en cerámicas de tipo
askos, omo evidencian los hallazgos en las necrópolis. La Dama de Elche quizá sea la más emblemática, de visible inspiración griega, cabeza a su vez de las consideradas tres grandes damas ibéricas junto a la Gran Dama Oferente (Montealegre del Castillo) y la Dama de Baza.
La Dama Oferente es una escultura ibérica del siglo III o II
a.C encontrada en un yacimiento arqueológico íbero situado en el
municipio de Montealegre del Castillo, provincia de Albacete (España).
Se exhibe en el Museo Arqueológico Nacional de España, en Madrid
(España). Evidencia el papel de la mujer aristócrata en los ritos
religiosos de los iberos. La figura muestra la gran importancia de la
mujer en aspectos religiosos de la cultura ibérica . La riqueza del
traje indica una dama de la alta sociedad, que puede estar ofreciendo un
presente a la divinidad, o podría participar en un rito de iniciación.
La cercanía del yacimiento a varias fuentes de aguas minerales refuerza
el significado salutífero y de dedicación religiosa de la escultura.
La Dama de Elche, en el Museo Arqueológico Nacional de España (Madrid).
La Dama de Elche hallada
en La Alcudia, es una de las obras escultóricas más célebres del mundo.
Se descubrió el día 4 de agosto de 1897. Su identidad es un misterio,
pero se le atribuye un carácter tanto humano como divino. La expresión
del rostro de la hermosa mujer es de una gran paz, donde se percibe que
se encuentra en un momento de profundo pensamiento y reflexión.
Actualmente se interpreta como el retrato de una dama de la aristocracia
ibera, cuyos descendientes la habrían divinizado.
Es una escultura íbera en piedra caliza,
que se data entre los siglos V y IV a. C. Mide 56 cm de altura y pesa
65,08 kg. Esta escultura estuvo originalmente policromada y con los ojos
rellenos de pasta vítrea. Representa a una mujer de rasgos perfectos,
posiblemente idealizados y espléndidamente ataviada con ropajes y joyas.
Posee en su parte posterior una cavidad casi esférica de 18 cm de
diámetro y 16 cm de profundidad, que posiblemente servía para introducir
reliquias, objetos sagrados o cenizas como ofrendas a los difuntos.
Otras muchas figuras ibéricas de carácter religioso, halladas en otros
lugares, tienen también en su espalda un hueco y, como la Dama de Elche,
sus hombros se muestran ligeramente curvados hacia adelante.
El lugar donde se descubrió el busto de
la Dama de Elche es hoy un yacimiento arqueológico donde se han ido
descubriendo a lo largo de los años numerosas piezas de mucho valor,
íberas y romanas, testimonios de aquellas civilizaciones. Se ha
descubierto un poblado íbero-púnico, alcantarillado romano, mosaicos,
murallas y casas romanas.
La Dama de Baza. Crédito: Luis García / Wikipedia.
La Dama de Baza, es del siglo IV a. C., labrada en piedra caliza policromada por los bastetanos.Se
interpreta como la representación de una mujer de la aristocracia de la
ciudad de Basti, (Baza, Granada) heroizada mediante un destacado ritual
funerario. Descubierta en 1971, consiste en una fosa de 1,80 m. de
profundidad, con las esquinas redondeadas y probablemente recubierta de
madera. En ella se introdujo, apoyada en la pared norte, la escultura
sedante que representa a una mujer íbera con ricos vestidos y joyas. En
un orificio excavado en el trono se introdujeron los huesos quemados de
la difunta, y en el suelo alrededor de la estatua se dispusieron lujosas
cerámicas y objetos metálicos, especialmente armas.
Las teorías que se barajan
actualmente son que podría haberse tratado de una guerrera divinizada
(en relación a las falcatas y otras armas encontradas en el yacimiento) o
de una reina-sacerdotisa. Si bien el carácter sacro de la persona allí
enterrada es más que evidente, no lo es tanto su carácter guerrero. Es
posible que dichas falcatas sean simples ofrendas o demarcadores del
prestigio social del que gozaba la persona allí enterrada (debido a lo
costosa que era la elaboración de una de estas “espadas”), por lo que se
tiende a pensar que se tratara con más probabilidad de una figura
femenina de gran importancia social, como una reina o hechicera.
Por la Dama de Baza podemos deducir que
el calzado de estas grandes damas consistía en unos escarpines que
parecen de cuero, pintados en su totalidad de color rojo. Tanto en el
caso de las mujeres como en el de los hombres debía usarse también
calzado de esparto, tan típico de la zona.
Los iberos son muy aficionados a la danza y a la música. En
las escenas de música, siempre presente en los rituales ibéricos, la
mujer toca el aulos (oboe doble) y panderos y arpas. Abundan también las
escenas pintadas en la cerámica en la que se muestra danzando junto al
hombre, todos cogidos de las manos. No faltan en el ritual funerario las
plañideras, formando parte del cortejo fúnebre.
Estos hallazgos demuestran
la importancia del papel desempeñado por la mujer en las sociedades
ibéricas como transmisora de los linajes aristocráticos. La
mujer ibera tuvo un papel fundamental en la sociedad, pues participaban
en actividades religiosas, sociales o políticas en igualdad a los
hombres (como se manifiesta en las pinturas de los vasos de Liria), o
incluso en un nivel superior, cuando representa a la diosa (la Dama de
Elche o la de Baza).
Las mujeres iberas,
ensalzadas por Estrabón por su dureza en el trabajo, fueron también amas
de casa, campesinas e incluso empuñaron las armas.
“Que hayamos destrozado sus estatuas, que las hayamos arrojado de sus templos, no quiere decir que las diosas esten muertas”
Constantino Kavafis
MAS INFORMACIÓN:
Con el nombre de iberos conocemos a diversos pueblos asentados en la
zona mediterránea de nuestro país, desde Andalucía hasta el sur de
Francia. No se puede hablar de un único pueblo ibero sino de una
civilización, porque no formaron nunca una unidad política, sí
compartieron numerosos elementos culturales, como las creencias
religiosas, la lengua y muchas de sus costumbres. Al sustrato cultural
indígena se superpusieron influencias de los pueblos colonizadores
mediterráneos (fenicios, cartagineses y griegos), que produjeron una
síntesis cultural de gran originalidad.
La cultura ibérica
se desarrolló en torno a los ss. VI-V a. de C. y perduró hasta la
Romanización (siglo I a. de C). Eclipsado por otras civilizaciones, el
pueblo íbero, que dio su nombre a nuestra Península, tuvo una cultura
avanzada para su época.
Mapa de la península ibérica en el año 300 a. C. con los diversos pueblos que la habitaban.FUENTES:
El
objetivo de Isis era descubrir el nombre secreto del dios Sol, para que
ella y su hijo Horus adquiriesen dignidad divina y así acceder a la
cúspide del panteón egipcio.
El Sol viajaba en su «barca de
millones de años» y, en cierta ocasión, al bostezar antes de dormir, se
le cayó la saliva al suelo e Isis la aprovechó, mezclándola con la
tierra, para crear una serpiente venenosa. La puso en un camino por el
que el Sol pasaba todos los días en su deambular por Egipto.
La
serpiente mordió al Sol, éste enfermó y atónito comprobó que había sido
mordido por una criatura que no había sido creada por él.
Todos
los dioses temieron por la posible pérdida de la fuente de la vida hasta
que apareció Isis, ofreciendo su magia a cambio del nombre secreto del
Sol. Pese a las primeras reticencias, el dolor corroe al Sol y
finalmente cede a condición de que ni ella ni su hijo se lo digan nunca a
nadie. El azar ha querido que el nombre del Sol no se sepa jamás pues
se omite el papiro en que se narra esta historia.
En muchas mitologías, el final del mundo se producirá a través de un gran cataclismo. En
otras, se habla de una época, dentro de la creación que hoy vivimos, en
la que los dioses, al enojarse con la humanidad, intentaron destruirla a
través de una inundación.
La historia biblica del diluvio (El
arca de Noe) es sólo una de las muchas versiones, y tiene su origen en
un relato sumerio-bablionio, el poema de Gilgamesh (ver mitologia_sumeria). El el relato sumerio, Noe recibe el nombre de Utnapishtim.
Los relatos griegos, también narran como Zeus intentó acabar con la humanidad con una inunndación, sin embargo, Prometeo (ver mitologia_grecorromana) advirtió a Deucalion y a Pirra. Manu fue salvado del diluvio del Hinduísmo (ver mitologia_india) por Visnú, encarnado en Matsya, su avatar en el que adopta forma de pez.
Los
mitos del diluvio, también aparecen en Perú y en China, entre los
aborígenes australianos y en muchas de los indios norteamericanos, com
por ejemplo el mito de los Mandam, del hombre solitario (véase
mitologia_americana}).
Los etnólogos en el siglo XIX pudieron
recoger en Serbia, un ciclo de mitos eslavos sobre el gran diluvio del
que el único sobreviviente fue Krayatz, quien fuera salvado por Kurent,
el dios del vino.
CAMAZOTZ O CAMAZOT ES UN PERSONAJE DE LA MITOLOGÍA MESOAMERICANA.
CONSIDERADO COMO EL DIOS MURCIÉLAGO DE AZTECAS Y MAYAS, ADEMÁS DE SER
UN MAESTRO DE LOS MISTERIOS DE LA VIDA Y LA MUERTE TAMBÍEN SIMBOLIZABA
LA NOCHE, LA MUERTE Y EL SACRIFICIO
ESTE DIOS TIENE PODER PARA CURAR CUALQUIER ENFERMEDAD, PERO TAMBIÉN
TIENE EL PODER PARA CORTAR EL CORDÓN PLATEADO DE LA VIDA QUE UNE EL
CUERPO AL ALMA SEGÚN LOS INDÍGENAS. AUNQUE HAY ESPECIALISTAS QUE PIENSAN
QUE SE TRATABA DE UN DIOS DEL MAL QUE TRASMITÍA LA ENFERMEDAD DE LA
RABIA.
LOS MAYAS REPRESENTABAN A ZOTZ, CAMAZOTZ, COMO UN SER HUMANO CON CABEZA Y ALAS DE MURCIÉLAGO.
SE ENCUENTRAN IMÁGENES DE ESTE ANIMAL SAGRADO EN JEROGLÍFICOS Y
CERÁMICA DE HACE MÁS DE 2 MIL AÑOS. SE LE HONRABA POR MEDIO DE
SACRIFICIOS DE ANIMALES Y OFRENDAS DE TAMALES Y FLORES
EN EL POPOL VUH EL MURCIÉLAGO ES UN ÁNGEL QUE BAJÓ DEL CIELO PARA
DECAPITAR A LOS PRIMEROS HOMBRES HECHOS DE MADERA Y A UNA SEGUNDA
CREACIÓN DE LOS DIOSES TEPEU Y KUKULKAN, POR SER IMPERFECTOS Y NO TENER
SENTIMIENTOS.
HAY EVIDENCIA ACTUAL QUE APOYA QUE EL MITO DE CAMAZOTZ PUEDE HABERSE
EXTENDIDO DEBIDO A LOS MURCIÉLAGOS VAMPIRO ALCANZANDO MÉXICO, GUATEMALA Y
ÁREAS DE BRASIL.
LA EVIDENCIA DE LO ANTERIOR SE HALLA EN LOS FÓSILES DEL DESMODUS DRACULAE,
EL MURCIÉLAGO VAMPIRO GIGANTE. TAMBIÉN HAN HABIDO ESQUELETOS DE ESTA
ESPECIE ENCONTRADOS EN ESTADO SUB-FÓSIL, DE MUY RECIENTE EDAD, LO QUE
SUGIERE QUE LAS ESPECIES TODAVÍA ERAN COMUNES CUANDO LA CIVILIZACIÓN
MAYA EXISTIÓ Y QUE INCLUSO AÚN PODRÍAN EXISTIR HOY EN DÍA, AUNQUE ESTO
TODAVÍA ES DUDOSO.
El Kalevala
es el libro finlandés por excelencia. El libro angular de su cultura,
como podría ser para nosotros el Quijote. Aunque a diferencia de este
último, el Kalevala tiene su origen en las leyendas de tradición oral de
Finlandia: leyendas que nacen de la mitología nórdica finlandesa.
Las mitologías finlandesas
Cuando hablamos del Beiwe, la fiesta tradicional de los Lapones (Sami) que se da en fechas próximas a la navidad en Finlandia, vimos que hay más de un tipo de mitología nórdica finlandesa.
Beiwe era la diosa la fertilidad, la primavera, el Sol y la cordura, y
como ella hay un elenco de dioses y mitos lapones. Además, como este
grupo étnico pertenece a todos los países nórdicos, es realmente una mitología nórdica.
En este artículo, sin embargo, nos vamos a centrar en la parte que es
solamente finlandesa: la parte que fue recogida en el Kalevala. Si te
interesa la mitología Sami, esta tiene su artículo en la Wikipedia en inglés.
El Kalevala: el libro de la mitología finlandesa
El lingüista Elias Lönnrot
viajó en el siglo XIX recogiendo todas las leyendas y las tradiciones
orales finlandesas y las compiló en el Kalevala: el libro definitivo
sobre la mitología finlandesa.
Mi copia del Kalevala, en una foto algo antigua.
Lönnrot se encontró muchas historias dispares, algunas unidas
fuertemente y otras no tanto. Para darle cohesión al libro, así como a la identidad finlandesa,
creó una trama que – aunque no es exactamente del agrado de los
catedráticos – conectaba todas estas historias, cuentos y poemas de la
mitología nórdica finlandesa y las unía.
Tal fue su logro que hoy en día el Kalevala es considerado como el
libro finlandés más importante, que dotó de identidad finlandesa al país
cuando estaba bajo dominio ruso (y antes de los rusos estuvo bajo
dominio sueco) y a partir del cual se han basado innumerables obras de
arte en diferentes estilos, por ejemplo pictóricos o musicales a través de Jean Sibelius.
Como curiosidad, el Kalevala dedica más versos a la creación de la cerveza que a la creación del mundo.
Personajes, dioses y nombres de la mitología nórdica finlandesa
Estos son algunos de los muchos personajes de la mitología nórdica
finlandesa presentes en el Kalevala. Si nos dejamos alguno importante o
tu favorito, acuérdate por favor de decírnoslo en la sección de
comentarios de abajo. Väinamöinen es el héroe y el personaje principal del Kalevala: el libro angular de la mitología nórdica finlandesa.Fuente (CC: by-sa).
Los héroes
Väinämöinen es sin duda el personaje principal y
héroe de la mitología nórdica finlandesa. Hijo de la diosa Ilmatar,
tiene un rol principal en la creación de la Tierra. Su representación en
imágenes suele ser con el pelo blanco y con gran barba.
Väinämöinen tiene poderes mágicos diferentes a los de cualquier otro
héroe nórdico: los suyos son relacionados con la música y las canciones.
Él fue el creador del Kantele, de acuerdo con el Kalevala. Tiene también una afilada espada que brilla como el Sol. Seppo Ilmarinen es otro personaje que dió forma al
mundo como lo conocemos: forjó el artefacto Sampo – su construcción,
búsqueda y guerras por su control son una constante de la mitología
nórdica finlandesa – , dio forma a la bóveda del cielo y es el creador
de muchos otros artefactos mágicos de la historia. Un fresco del museo nacional de Finlandia sobre la forja del Sampo por Seppo Ilmarinen. Fuente (CC: by)
Los dioses
Ukko es el dios principal del Kalevala. Domina el
cielo y el trueno, como otro dios de la mitología nórdica (Thor) o como
Zeus. Como curiosidad, es también llamado Perkele, la
palabrota finlandesa más famosa. Esto es así porque al llegar la
cristiandad a Finlandia, la iglesia necesitaba demonizar a los antiguos
dioses finlandeses, y le dieron el nombre de Perkele al Diablo para
cambiar su significado. Louhi es la reina que comanda al pueblo enemigo de
los héroes del Kalevala – Pohjola, el Inframundo – y que es la principal
antagonista. Es una bruja poderosa que puede cambiar de forma. Tapio, dios los bosques, tiene también un rol prominente en la mitología de Finlandia. Su hijo Nyyrikki es el dios de la caza. Pellervo, es el dios de la cosecha. Del mimso ramo, el dios Pekko
es el dios de los campos y de la fermentación de la cerveza. La primera
mención a este dios, varios siglos antes del Kalevala, fue hecha por
Mikael Agricola como el dios de los Kareianos (donde está Joensuu: buen dios para esa zona). Louhi, como ser alado, contra Väinämöinen en un fresco del Museo Nacional de Finlandia.Fuente (CC: by)
Para no alargarnos mucho, ya que el Kalevala tiene docenas de
personajes, nos hemos centrado en los principales y sus atributos. Si
quieres una lista completa de los dioses y héroes del Kalevala, con una
corta descripción, la Wikipedia en Español la tiene.